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Niños que se autogolpean

Niños que se autogolpean
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A partir de los seis meses de edad y entre un año, algunos niños tienen un arma para llamar la atención de los padres: el autogolpearse. A edades tempranas los bebés no saben regular su conducta y al sentirse frustrados o muy enojados, una manera de expresar lo que están sintiendo es golpeándose la cabeza con el suelo, la cuna o la pared, tirándose del pelo o intentando vomitar. Es una conducta que aunque no sea muy frecuente y no es síntoma de perturbación o anormalidad es preocupante para los padres. Sí el pequeño actuando de esta manera consigue llamar la atención de los adultos pasa a formar parte de su repertorio conductual y será más difícil eliminarla.

Lo importante es evitar que este comportamiento se convierta en un hábito. No hay que “desatender” o “ignorar” a un niño que se golpee pues podría hacerse daño. Sí el pequeño se desenvuelve en un ambiente de respeto, cariño, es escuchado y acogido seguramente no tendrá que llegar al extremo de agredirse. Ante un episodio de este tipo lo primero es no mostrarse angustiado para no transmitirle más angustia al pequeño, se debe demostrar más bien tranquilidad. Es recomendable intentar distraerle con otra actividad diferente a la que le causó enojo. Es muy importante contenerle sin dramatismo para evitar que continúe golpeándose. Muchas veces funciona tomarlo por los hombros (para impedir los golpes) y decirle calmadamente “no me gusta que hagas eso te haces daño”. Nunca debemos ceder si se trata de un capricho. Una vez que la rabieta desparezca podemos tomarlo en brazos y hacerle mimos.

Los padres deben reflexionar y observar las situaciones en las cuales se produce la agresión. Un ambiente hostil, con discusiones y gritos o un contexto donde el niño se sienta desatendido y sus necesidades no estén cubiertas pueden desencadenar este tipo de comportamiento. Es una llamada del bebé porque algo está sucediendo en el hogar.

Por otro lado, si la conducta se hace muy frecuente, compulsiva, hay otros cambios como sueño irregular, falta de apetito, llantos injustificados puede haber algo más que una llamada de atención y es recomendable consultar a un especialista.

Más información | Padres Ok Más información | Educar. Cl En bebés y más | La rebeldía de los dos años

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