Compartir
Publicidad

¿Es el gas de la risa una buena alternativa a la epidural?

¿Es el gas de la risa una buena alternativa a la epidural?
3 Comentarios
Publicidad
Publicidad

Hasta la fecha, salvo algunas excepciones, una mujer que va al hospital a dar a luz tiene dos posibles elecciones: hacerlo con epidural o hacerlo sin epidural. La anestesia epidural conlleva algunos riesgos asociados, impide que la mujer pueda ponerse en la posición que mejor le convenga y promueve que los partos se alarguen. La alternativa, no utilizarla, hace que el parto sea más seguro, pero requiere de mentalización, de profesionales que ayuden y respeten el parto y que duela más, y por eso muchas mujeres acaban pidiéndola.

En la búsqueda de permitir a la mujer tener libertad de movimientos y permitir que el parto avance con las menores interferencias, algunos países hacen uso del óxido nitroso o gas de la risa, un gas que se inhala a través de una mascarilla y cuyo efecto disminuye y desaparece cuando ésta se retira. La duda es: ¿Es el gas de la risa una buena alternativa a la epidural?

Muy utilizado en muchos países

El gas nitroso es un gas incoloro e inodoro que se utiliza hasta en el 50% de los partos en Finlandia, Canadá, Australia y el 60% de los de Reino Unido, por ser económico, fácil de usar y relativamente útil. Precisamente por ello es extraño que su uso no se extienda en España o en países como EEUU, donde muy pocos hospitales lo ofrecen.

Es un gas que se descubrió en 1771 y que se empezó a utilizar en 1934, cuando se creó un dispositivo que permitía la auto-administración, y en la actualidad se ofrece mezclado con oxígeno en una concentración del 50%, con el fin de paliar los efectos tóxicos y alucinógenos del nitrógeno a concentraciones más elevadas.

¿Cuál es el efecto del gas de la risa?

El efecto del gas de la risa es el de neutralizar la transmisión nerviosa a nivel cerebral. Algo así como limitar la transmisión de la sensación de dolor al cerebro, ayudando a que duela un poco menos, o el dolor se viva de manera diferente.

Cuando una persona lo respira siente una especie de mareo y relajación agradable que puede llevar a la risa en momentos en que no hay dolor.

Cuando hay dolor, la mujer lo nota y lo dice: "me duele". La diferencia con no usarlo es que puede añadir un "pero no pasa nada, no me importa".

¿Es una alternativa a la epidural?

El gas de la risa se administra a través de una mascarilla y es la propia madre la que se la va poniendo y quitando. El efecto es muy rápido (empieza a los 30 segundos, más o menos) y desaparece también rápido cuando la mascarilla se retira. La idea es ir utilizándolo durante las contracciones y dejar de respirarlo en el espacio de tiempo entre ellas.

El uso del gas de la risa permite libertad de movimientos, permite el control del parto, permite evitar un montón de intervenciones y la recuperación es instantánea. En comparación, la anestesia epidural te hace perder la sensación de pujo y puede provocar el uso de muchas medidas (el uso de oxitocina, la posición de litotomía, etc.) que instrumentalicen y hagan más largo el parto, a riesgo de que acabe en cesárea o con otras complicaciones.

Ahora bien, la diferencia no es solo esa. La diferencia es que con la epidural un parto no duele, pero con el óxido nitroso sí. Es cierto que duele diferente, que la mujer pierde un poco el miedo al dolor, que puede llegar a soportarlo, pero también le duele.

Si una mujer quiere dar a luz sin enterarse, o sin sufrir, el gas de la risa no es una alternativa adecuada. Si una mujer, en cambio, quiere tener un parto natural, es una solución muy práctica y útil que puede ayudarle a conseguirlo.

Digamos que es una solución intermedia para aquellas mujeres que acuden al hospital con la intención de tener un parto natural sin anestesia y cuando están ahí el dolor les hace replantearse su elección. El gas de la risa es un analgésico, no un anestésico, así que el parto sigue doliendo, pero será una solución para muchas de estas mujeres, que podrán tener el parto deseado controlando un poco el dolor de las contracciones.

Empieza a utilizarse en pediatría

Como curiosidad, os explico que en muchos hospitales se está utilizando desde hace un tiempo en pediatría, básicamente en urgencias, donde a los niños se les hacen algunas intervenciones muy molestas para ellos.

La intención es la de controlar el dolor para que los niños sufran lo menos posible, así que hacen uso del gas de la risa para que estén más tranquilos y entonces hacer uso de la sedación o anestesia necesaria. Es decir, el uso del gas no hace que puedan suturar a un niño sin anestesia, sin embargo sí les permite a los profesionales aplicar la anestesia de manera adecuada y que el proceso no sea una continua lucha con el niño: es más fácil suturar o poner una vía si el niño está relativamente tranquilo que si está saltando en la camilla.

En un parto, al ser la mujer la que va decidiendo cuándo respirar, es ella la que decide hasta qué punto quiere sentir lo que el gas le ofrece, pero repito: no es equiparable a la anestesia epidural, pero es que un parto con epidural no es equiparable a un parto sin ella, a nivel de control del proceso, de riesgos y de recuperación.

Vía | The Atlantic
Foto | Thinkstock
En Bebés y más | Óxido nitroso: gas de la risa como analgésico en el parto, La anestesia epidural podría ser sustituida por un gas analgésico, Parto sin epidural, ¿duele mucho?

Temas
Publicidad
Comentarios cerrados
Publicidad
Publicidad
Inicio