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Ese incómodo momento en que no sabes si la mancha es de chocolate o de caca

Ese incómodo momento en que no sabes si la mancha es de chocolate o de caca
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Os pido disculpas de antemano si os parece que esta entrada es demasiado escatológica, pero es que me ha pasado en más de una ocasión, la última vez ayer, y cuando ves que la escena se repite uno acaba pensando que "no es posible que esto sólo me pase a mí".

Me refiero a, como digo en el título, ese incómodo momento en que vas por casa, encuentras una mancha marrón, más o menos pequeña, o más o menos grande, y te preguntas si es chocolate o caca. Estoy seguro de que os ha pasado en alguna ocasión. La gran duda es: ¿cómo actuáis?

Se limpia y listo

Según la edad, se puede preguntar al niño si ha estado comiendo chocolate y puede responderte un "sí, he cogido un trozo" o bien no hace falta porque el niño no llega y tú no le has dado. Entonces está claro. Si lo de la pregunta no tiene demasiado sentido, como es mi caso, que tengo tres de diferentes edades y unos llegan al chocolate, pero el pequeño no, sólo queda limpiar y listo, en plan "no sé qué es, pero me da igual, lo limpio y prefiero quedarme con la incógnita", o bien tratar de averiguarlo.

Averiguas qué es, se limpia y listo

Esta es la otra opción. Ves la mancha, te preguntas si es chocolate o caca y como no puedes quedarte con la duda te acercas despacio, olfateas esperando que un aroma dulce llegue a tus fosas nasales, sales de dudas, lo limpias y listo.

No puedo hacer una estadística fidedigna, pero así a ojo podría decir que en el 95% de las ocasiones lo que uno olfatea es chocolate. Respiras hondo, un suspiro que alivia la tensión, limpias rápido y vas a buscar más manchas y al niño, por si aún tiene en sus dedos chocolate.

El 5% de las ocasiones restante se saldan con un "me lo temía", la mancha huele a caca, la tensión aumenta, el estómago se encoje, buscas al niño, pones cara de asco pensando por el camino que seguro que te sale una pupa en el labio, te aseguras de evitar que siga manchando, vas a por los cacharros de la limpieza, limpias la mancha concienzudamente, frotando incluso cuando ya no queda mancha (si es ropa la metes en la lavadora y pones el lavado largo, previo paso por el grifo y un poco de frotar) y cuando has acabado suspiras para aliviar la tensión acumulada.

Si queréis contarlo

No sé si os habrá pasado, yo creo que sí, porque si no lo mío es patológico. Si es así y queréis contarlo, adelante. A mí me sucedió ayer en un WC. En el lateral. Era tan raro que fuera caca que dije "es chocolate, fijo". Me acerqué, olisqueé y no, era caca.

Y como esa muchas, pero la más "pupa en el labio" que recuerdo es cuando vino uno de ellos con la camiseta interior blanca manchada y todos dijimos "¡Jolín! Cómo se ha puesto de chocolate". No le hicimos mucho caso porque estábamos en casa y oye, luego se la cambiamos, así que estuvo un buen rato con ella. Nos sentamos todos a comer y empezamos todos a oler un aroma embriagador... miradas, elucubraciones, "parece que huele como a caca". "Pues no sé...". En estas que me acerco al niño y a su camiseta y... bueno, ya sabéis el final.

Foto | Thinkstock En Bebés y más | Un poco de humor: cacas de colores, ¿A qué huelen las cacas de los bebés?, La caca es caca y lo del suelo es suciedad

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