¿Es cierto que tenemos mejores ideas en la ducha? Un psicólogo explica los momentos eureka

¿Es cierto que tenemos mejores ideas en la ducha? Un psicólogo explica los momentos eureka
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Seguro a ti también te ha pasado: estás tomando una ducha cuando repentinamente y casi como por arte de magia, te llega una idea brillante o la solución a algo a lo que tenías tiempo dándole vueltas. ¿Será que la ducha es una especie de portal para detona la creatividad? De acuerdo con la ciencia, sí.

Esta experiencia colectiva no es solo una coincidencia ni una curiosidad: hay una explicación psicológica sobre por qué muchas de nuestras más grandes ideas llegan a nuestra mente mientras estamos en la ducha. Y un psicólogo lo explica.

La divagación mental en los hábitos cotidianos

De acuerdo con Jonathan Schooler, profesor de ciencias psicológicas y cerebrales en la Universidad de California en Santa Bárbara y autor de uno de los estudios que ha analizado este proceso, el secreto radica en la cantidad adecuada de divagación mental.

En su estudio, se le pidió a un grupo de 98 escritores profesionales y 87 físicos que registraran su idea más creativa cada día, junto con las circunstancias que la acompañaban. Lo fascinante es que, si bien la mayoría de las ideas florecieron durante las horas de trabajo, un 20% de sus momentos más inspiradores surgieron mientras lavaban los platos o tomaban una ducha.

Curiosamente, estas ideas ocurridas fuera del entorno laboral fueron calificadas por los propios escritores y físicos como igualmente creativas e importantes que las concebidas en el trabajo. ¿Qué es lo que ocurre en la ducha que nos ayuda a ser más creativos?

El profesor explica que todo está en la divagación del cerebro mientras estamos haciendo actividades cotidianas como las que señalaron los participantes de su estudio, donde nuestros pensamientos están en cualquier lugar menos en la tarea que tenemos entre las manos.

Pero eso sí, no vale cualquier tipo de divagación.

La investigación del profesor Schooler encontró que las personas que divagan en la mente sobre algo que les interesa están más felices que cuando están concentradas en una tarea: "lo que he llegado a llamar 'divagar asombrado', que es una especie de divagar lúdico y curioso, y podría ser en realidad útil", explica.

Otros estudios han confirmado esta teoría, determinando que hacer tareas cotidianas o actividades que realizamos de forma automática y sin pensar realmente lo que estamos haciendo, como tomar una ducha, conducir, lavar los platos, salir a caminar o hacer ejercicio, favorecen y estimulan la creatividad ayudándonos a tener esos momentos eureka que tanta satisfacción nos dan.

¿Y por qué decimos eureka?

Posiblemente porque, además de que eureka es una palabra griega que significa "Lo he encontrado", lo que nosotros experimentamos se asemeja a lo que vivió el matemático griego Arquímedes, que obtuvo la solución a una incógnita que lo tenía consternado mientras estaba en la bañera.

Aunque fue su inmersión en el agua lo que le inspiró a formular el famoso Principio de Arquímedes, esta anécdota pasó a la historia como el instante en que un brillante descubrimiento en un momento ordinario lo llenó de tal júbilo que, olvidando que estaba desnudo, se lanzó corriendo por las calles de Siracusa desde su hogar hasta el palacio del rey, exclamando "¡Eureka!".

Foto de portada | Karolina Grabowska en Pexels

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