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Efectos de la separación madre-bebé en la lactancia materna

Efectos de la separación madre-bebé en la lactancia materna
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Los diez pasos hacia una feliz lactancia materna tienen unas bases científicas para su formulación. En el caso de la separación entre el recién nacido y la madre, hay efectos en la duración de la lactancia.

Según señala la OMS en un documento titulado "Pruebas Científicas de los Diez Pasos hacia una Feliz Lactancia Natural", un estudio de 1984 (Elander G. y Lindberg T.) encontró una tasa de lactancia materna exclusiva a los tres meses del 37% en el grupo de madres y bebés separados y del 72% en el grupo no separado.

El estudio se titula "Short mother-infant separation during first week of life influences the duration of breastfeeding", que podríamos traducir como "Una corta separación madre-hijo durante la primera semana de vida influye en la duración de la lactancia materna".

La conclusión de la investigación muestra que incluso una enfermedad banal que causa una breve separación entre el recién nacido y su madre puede disminuir la duración de la lactancia, aunque los recién nacidos hayan seguido mamando durante la separación.

Por ello se recomienda aplicar el alojamiento conjunto y no en nidos o cuneros, incluso para madres que no quieran dar el pecho.

Un argumento frecuente para alojar los bebés en nidos es que las madres necesitan descansar, y que no podrán dormir si los bebés permanecen junto a ella durante la noche. Waldenström y Swenson (1991) estudiaron el efecto de animar a las madres a quedarse con sus bebés por la noche, cuando ya se practicaba el alojamiento conjunto diurno.

La presencia del bebé durante la noche no afectó al número de horas de sueño o al estado de alerta de las madres durante el día, aunque por la noche dieron el pecho con más frecuencia.

Keefe estudió el sueño nocturno de las madres (1988) y los patrones de sueño de los niños (1987) en un grupo de alojamiento conjunto de 7:00 a 23:00 horas, en que los bebés pasaban la noche en la sala de nidos. No se encontraron diferencias significativas en el número de horas que dormían las madres ni en la calidad de su sueño.

Siete de las diez madres en el grupo con sala nido tomaron somníferos al menos una vez durante las dos noches del estudio, frente a ninguna en el grupo con alojamiento conjunto.

En definitiva, la separación de la madre y el recién nacido tiene efectos en la duración de la lactancia materna, reduciéndola, y no parece que el alojamiento en nidos beneficie el sueño de ninguno.

Vía | OMS Foto | Flickr – Philms En Bebés y más | Por qué se aconseja lactancia materna hasta los dos años o más, 10 razones más para amamantar, Algunas razones por las que amamantar es bueno para la mujer

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