¿Por qué los bebés se quedan dormidos en el coche?

¿Por qué los bebés se quedan dormidos en el coche?
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Todos sabemos que el mejor el mejor relajante para un bebé son los abrazos de mamá o papá. Incluso la ciencia lo ha confirmado no hace mucho tiempo. Sin embargo, existe otro lugar que también pareciera tener ese efecto "mágico" en muchos bebés: el coche.

De hecho, muchos padres utilizan la técnica de salir a dar una vuelta en el coche para que el bebé se duerma cuando está teniendo problemas para conciliar el sueño. Pero, ¿por qué sucede esto? ¿qué tienen los coches que relajan tanto a algunos bebés?

El efecto relajante de los coches

Seguro a más de uno nos ha pasado -en especial durante un viaje- que estamos sentados mientras el coche va avanzando, cuando repentinamente empezamos a sentir sueño. Comienzan a cerrarse nuestros ojos y sentimos que la cabeza nos pesa más de lo usual. Si ya venimos algo cansado, quedarnos dormidos es cosa segura.

Las razones detrás del porqué los coches tienen ese efecto relajante en  nosotros y, como veremos a continuación, en los bebés, son diversas pero en realidad muy simples. Se trata de una combinación de estímulos que hacen del coche un lugar relajante (cuando no eres el conductor, claro está):

1) El movimiento

En primer lugar tenemos el movimiento. El balanceo del coche es un movimiento que, particularmente en tramos largos y con pocas curvas, arrulla con su leve traqueteo. En el caso de los bebés, se cree que este movimiento se asemeja al ambiente que tenía cuando estaba dentro del útero.

2) El ruido blanco

Otro factor que sin duda ayuda a que los bebés se queden dormidos en el coche. Aunque muchas familias acostumbran llevar la radio encendida o con música suave cuando viajan con el bebé, algunos padres optan por el silencio. Este ruido (o mejor dicho, la ausencia de éste) hace que los únicos sonidos que el bebé escucha sean ambientales: el viento al avanzar, las ruedas sobre el pavimento, los otros coches al pasar, etcétera.

Todos estos sonidos, terminan creando un ambiente similar al que genera el ruido blanco, que está comprobado por la ciencia que ayuda a los bebés a relajarse y conciliar el sueño.

3) No hay muchas distracciones

Aunque sin duda muchas carreteras aportan paisajes impresionantes para disfrutar durante el camino, en el caso de los bebés no es así. Además que durante sus primeros meses su vista es capaz de ver solo a unos cuantos metros, aún son pequeñitos para asomarse por las ventanas.

Por esto, y por la posición a contramarcha en la que viajan durante sus primeros años, no hay muchas distracciones cosas interesantes para que pueda ver (salvo las nubes y el interior del coche), lo que también favorece su descanso.

En resumen, los coches tienen dos de los tres estimulos sensoriales que se consideran más efectivos al momento de calmar a un bebé: el movimiento y el sonido. ¡No es de sorprendernos que se queden dormidos la mayoría de las veces que demos un paseo o viajemos!

Cuidado con la asfixia postural

bebé dormido en su silla
Foto | iStock

Aunque en este post hablemos del efecto somnífero que tienen los coches en los bebés, no podemos dejar de recordar que, aunque nuestros pequeños caigan rendidos ante la "magia" de esta combinación de estímulos relajantes, no es recomendable que los bebés pasen mucho tiempo en su silla ni comience a utilizarse como el sitio de sus siestas.

Como hemos comentado cuando hemos hablado en otras ocasiones de seguridad vial para toda la familia y los errores que debemos evitar al viajar en coche con bebés y niños, permanecer por periodos muy extensos en la silla del coche puede ser peligroso para el bebé por el riesgo de asfixia postural

Los bebés pueden permanecer en la silla del coche no más de una hora y media, por lo que la recomendación es que al viajar con bebés hagamos paradas cada hora y media, e independientemente de si se quedaron dormidos o no, los saquemos de su silla para que se estiren, cambien de postura y se oxigenen.

Foto de portada | iStock

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