Las contracciones son una parte natural del embarazo y además una muy importante: ayudan a que el bebé se coloque en el canal de parto y facilitan que éste pueda ser expulsado durante el parto.
Existen hasta seis tipos diferentes de contracciones, y la mayoría de ellas no aparecen sino hasta el segundo o tercer trimestre, cuando el cuerpo comienza lentamente a prepararse para dar a luz. Pero, ¿qué sucede si se presentan en las etapas iniciales de la gestación?
Hablamos de las contracciones que aparecen en el primer trimestre del embarazo: por qué ocurren, cómo se sienten y cuándo es momento de consultar con el médico.
Durante el primer trimestre de embarazo, el cuerpo de la mujer comienza a prepararse para hacer espacio para el bebé. Así, aunque todavía no es posible verlo, dentro del útero suceden un montón de cosas que se reflejan en los ya conocidos síntomas y molestias del primer trimestre.
Pero aunque la mayoría de ellas son muy comunes (como las náuseas, la fatiga o la sensibilidad en los pechos), hay otras que no suelen ser tan conocidas, como las que hoy compartimos.
Así son las contracciones en el primer trimestre
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Aunque solemos relacionarlas con la llegada del parto, la realidad es que a lo largo de todo el embarazo se experimentan contracciones. La diferencia, es que durante el primer trimestre éstas son mucho más ligeras que las famosas contracciones de parto, por lo que incluso pasan desapercibidas por muchas mujeres.
Durante las primeras semanas, que es cuando el cuerpo se prepara para llevar al bebé durante todo el embarazo, esas contracciones tempranas suelen deberse al estiramiento de los ligamentos que rodean el útero o bien ser contracciones focales, ocasionadas por los movimentos del bebé.
Otras veces, las contracciones durante el primer trimestre son ocasionadas por molestias gastrointestinales como estreñimiento, hinchazón o gases, tres síntomas que también suelen ser comunes en esta etapa.
En principio, pueden sentirse como cólicos menstruales leves, por lo que las mujeres que aún no saben que están embarazadas pueden confundirlas con la llegada de su menstruación, aunque también es posible sentirlas como si la barriga se pusiera dura. Generalmente duran algunos minutos o segundos y es posible reducir su intensidad cambiando de posición.
¿Debería consultar con el médico?
En la mayoría de los casos, las contracciones durante el primer trimestre son leves y no son motivo de preocupación. Pero si éstas son muy frecuentes o intensas, o se acompañan de manchado, sangrado, dolor abdominal intenso o dolor en la espalda baja, sí es importante consultar con el médico o ginecólogo.
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