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Método Truby King: la fábrica de la infelicidad (II)

Método Truby King: la fábrica de la infelicidad (II)
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Ayer publicamos una entrada para analizar un poco el método de crianza de Truby King, que tiene más de cien años pero que vuelve a estar en boca de todos a raíz de la publicación de un vídeo en el que una enfermera insta a los padres a seguir dicho método, basado en imponer horarios estrictos a los bebés, alimentarles sólo cada cuatro horas y dejarlos solos en su cama toda la noche. Como nos quedamos a medias, hoy seguimos con dicha entrada.

Las madres eran blandas

Según King, las madres eran blandas, puesto que no eran capaces de educar a un bebé por sí solas. Por ello necesitaban seguir su método como garantía para conseguir niños contentos y sanos.

Les ordenaba (a las madres) que reprimieran sus emociones, que no cogieran al bebé para abrazarlo ni mecerlo, que siguieran sus rutinas de alimentación y del sueño o, de lo contrario, sus hijos se convertirían con el tiempo en criminales o psicópatas.

Les decía que lo que habían hecho durante siglos (atender a los bebés, consolarles, darles de comer si pedían,...) era dañino para los bebés. Que despertar a un bebé por la noche para comer era algo antinatural, que jugar con ellos les excitaba demasiado y que no se le podía dar al bebé nada que pidiera o estaríamos estableciendo las bases para que tuviera un carácter criminal.

Sacar al niño a tomar el aire

Una de las acciones más absurdas que puede observarse en el vídeo es la de sacar a los niños a “tomar el aire”, solos, dentro de sus cochecitos. No niego que respirar aire fresco y salir de tu casa no pueda ser beneficioso, que lo es, pero, ya que lo haces, aprovecha y date un paseo. Así además del aire puede darle el sol y así puede haber un poco de relación, ni que sea visual, con tu bebé.

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Al parecer, según este método, el aire es importantísimo y por eso se recomienda también que la ventana de la habitación esté un poco abierta.

Una habitación para el bebé desde el primer día

Decía Truby King que los bebés necesitan dormir mucho tiempo y por eso lo ideal es que desde el primer día tengan su propia habitación y estén solos en ella tanto por la noche (deben estar en su habitación de 19h de la tarde a 7h de la mañana), como entre las tomas del día (a excepción del rato que pase respirando aire en el exterior).

Evidentemente, con tantas horas de soledad los niños lloran pidiendo compañía. La madre no puede ceder, ya que de hacerle caso le estará dando contacto y estará satisfaciendo un deseo del bebé (horror).

¿Funciona el método Truby King?

Dependiendo del objetivo que se busque, el método Truby King funciona. Este método fue muy seguido en la década de los 50 en Gran Bretaña, cuando el objetivo era tener niños autosuficientes y muy disciplinados. Si unos padres buscan tener un hijo con unas rutinas muy marcadas, que no pida contacto con los padres, que llore poco y que duerma toda la noche habrá que decir que en la mayoría de los casos el método funciona.

Es lógico. El método consiste en crear unas rutinas de condicionamiento que tiendan a extinguir las conductas que no desean potenciarse. Si queremos que un niño duerma toda la noche sin quejarse el camino más simple es dejarle en la habitación y apenas atenderle cuando llore. El llanto nocturno de los bebés tiene una intención, que sus padres acudan porque tiene hambre o se siente solo. Si no se le atiende, llega un momento en que el bebé, exhausto, deja de llorar. Si esto sucede cada vez que llora, finalmente aprende (la mayoría) que no sirve de nada llorar, pues nadie acudirá.

Esto mismo sucede con todo lo demás. Un bebé puede ir siendo condicionado mediante el conductismo para lograr que sea como queremos que sea y por eso el método Truby King sigue teniendo seguidores aún hoy en día.

Ahora bien, si el objetivo es tener hijos saludables emocionalmente hablando, con una buena autoestima, que se sientan queridos y amados y con capacidad por lo tanto para querer y amar y, sobretodo, felices y con posibilidades de desarrollar su propia personalidad, la respuesta a si el método funciona debe ser, en la mayoría de ocasiones, que no, que entonces este método no funciona. No funciona, simple y llanamente, porque todas las acciones que se sugieren van en contra de este objetivo (pese a que en teoría es lo que King buscaba – quiero creer).

Haz con los demás lo que te gustaría que hicieran contigo

Uno de los valores más importantes que los padres debemos transmitir a nuestros hijos es el “haz con los demás lo que te gustaría que hicieran contigo” y de igual modo el “no hagas con los demás lo que no te gustaría que hicieran contigo”.

Es importante porque es el primer paso para que los niños aprendan a respetarse a sí mismos (“no quiero que hagan conmigo lo que yo no haría a los demás”) y, sobretodo, que aprendan a respetar a los demás.

Sin embargo, si desde que nacen llevamos a cabo métodos tan irrespetuosos como el método King, en el que un bebé puede quedarse encerrado en su habitación desde las siete de la tarde a las siete de la mañana y comer cada cuatro horas aunque el niño esté comiéndose literalmente los puños, difícil es que unos padres puedan transmitir este valor.

¿Cómo explicar a un niño que debe respetar a los demás, si ni tú mismo le respetas a él?

Fotos | Torsten Mangner, CharlotteSpeaks en Flickr
En Bebés y más | Método Truby King: la fábrica de la infelicidad (I), ¿Maltrato emocional o método de crianza?, Lo que el Dr. Estivill debería explicar (si fuera sincero), La ONU contra el programa Supernanny

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