Cómo enseñar a los niños a ordenar y a disfrutar de un ambiente organizado
Educación Infantil

Cómo enseñar a los niños a ordenar y a disfrutar de un ambiente organizado

El orden suele ser un valor que se vuelve muy deseable cuando se tienen niños pequeños en casa. Aunque reconozco que tener la casa organizada me produce felicidad y reduce mis niveles de estrés, he aceptado que es normal que no dure más que algunos minutos impoluta... he entendido que es un lugar que se disfruta y que se ha convertido en el refugio en el que mis niñas pueden desarrollar todas sus capacidades libremente. Sin embargo, en el equilibrio está la virtud, así que es importante infundir en ellos el hábito de ordenar y el gusto por hacerlo desde que son pequeños, porque es una costumbre que les servirá para toda su vida.

Como todo en la vida y sobre todo en el proceso de aprendizaje de los niños, aprender a ser ordenado es un proceso que puede ser muy largo y para el cual necesitamos mucha paciencia y perseverancia. También es importante tener en cuenta la edad de nuestros niños (no es lo mismo enseñar a uno de tres que a uno de ocho), y tener siempre presente que tampoco es sano obsesionarse con el orden extremo.

Utiliza canciones o libros como herramienta pedagógica

Cuando son muy pequeños, los niños no entienden el concepto del orden. De hecho ellos donde nosotros vemos un desastre, ellos pueden ver una habilidad nueva. Por eso recurrir a cuentos o a canciones les puede ayudar a entender la idea de forma general y ser una buena antesala para hacerlo de forma práctica.

El cuento juguetes ordenados: Marcos y Maria 3

El cuento juguetes ordenados: Marcos y Maria 3

Asigna un sitio a cada cosa

Orden Categorias

Es imposible enseñar el concepto de "orden" sin saber a qué sitio pertenece cada cosa. Por eso se debe organizar y categorizar (especialmente su habitación), para que los niños creen un mapa mental y sepan donde tienen que buscar si quieren algo, y donde debe guardarse al terminar de jugar.

Es importante que los muebles sean accesibles para los niños, ya que así fomentamos su autonomía tanto para elegir y sacar sus libros y juguetes, como para volver a ponerlos en su lugar. En caso de que utilicemos cajas para guardar, podemos hacer fotos o carteles con dibujos de su contenido y ponerla en la parte exterior para que el niño recuerde lo que contienen sin necesidad de abrirlo.

Organiza el armario de tal forma que su ropa sea accesible

Vestirse solito es uno de los grandes hitos de los niños, pero conseguirlo puede suponer que cada vez que lo intentan, provocan un tsunami en su habitación. Para ello se debe organizar de forma estratégica, de tal forma que las prendas y que estas estén categorizadas (en un lado camisetas, en otro pantalones, en otro la ropa interior...), y que las puedan sacar fácilmente.

Establece una pequeña rutina para ordenar

Así como existen las rutinas de sueño, también podemos aplicar esta estrategia para enseñar el hábito de ordenar. Por ejemplo, al levantarnos podemos hacer las camas (cuando su edad lo permite, claro), después de jugar podemos guardar los juguetes, después de bañarnos podemos llevar la ropa al cesto de la ropa sucia y antes de dormir, podemos dar un pequeño repaso a la habitación para que cuando nos levantemos, todo esté en su sitio.

Ordenad juntos

Ordenar Juntos

Si queremos cultivar el hábito de ordenar, debemos hacerlo desde que son muy pequeños y por supuesto, acompañarles y ayudarles. Es verdad que al principio puede que ellos recojan un juguete y tú quince, pero con paciencia los números se irán equilibrando. No esperes que al segundo día lo hagan solos y sin rechistar, porque es un proceso que toma tiempo.

También es importante involucrarles con las tareas de casa (que también sean acordes con su edad, por supuesto), porque para ellos supone una gran motivadoción ver que son útiles en casa y porque valorarán más el trabajo que entraña el mantener la casa limpia.

No hace falta ser demasiado estrictos

Seguramente todos quisiéramos tener nuestras casas como aquellas idílicas fotos que vemos en Instagram, pero no te obsesiones con que todo debe estar perfecto porque los niños se cansan rápidamente siguiendo una única actividad y quieren combinar juguetes, crear ciudades o explorar con piezas de puzzles distintos... ¡y eso es fantástico!

Tu misión es ayudarles, mostrarles con cariño y paciencia (sí, repito lo de la paciencia porque en este caso necesitamos bastante), que para saber en donde están las cosas que quieren o necesitan en cada momento, es imprescindible que estén en su sitio. Poco a poco lo irán adoptando como un hábito y al final te asombrarás cuando llegue ese primer día en el que terminen de jugar y recojan sin decirles absolutamente nada.

En Bebés y Más | Las siete claves del método Marie Kondo para enseñar a los niños a poner orden en casa

Temas
Inicio