Publicidad

Algunas celebraciones españolas que el defensor del menor debería revisar, o no

Algunas celebraciones españolas que el defensor del menor debería revisar, o no
1 comentario

Publicidad

Publicidad

El otro día vimos como un Fran Rivera subía a la red social Instagram unas fotografías de él toreando con su hija de pocos meses en brazos,esto generó una polémica y debate sobre la presencia de menores en ciertos eventos, que bien por su carácter festivo y tradicional gozan de un reglamento bastante laxo en el sentido de permitir la presencia de menores o incluso la intervención directa de ellos.

Corridas de toros,carreras de motos, ralis, castels, incluso cierto tipo de deportes extremos, importados de otras latitudes, se han vuelto bastante populares entre lo jóvenes. Hemos buscado por la geografía nacional aquellas celebraciones españolas que el defensor del menor debería revisar o no

Las fiestas o celebraciones nacionales

Las corridas de toros: más que fiesta nacional, deberían llamarle enfrentamiento nacional bues es básicamente lo que está generando entre los partidarios de estos eventos y los defensores de los animales.

Por si hay algún extranjero en la sala que no sepa que son, les diré que consisten en meter unos cuantos hombres y a un toro dentro de una estructura circula llamada coso o plaza de toros. Habitualmente, existen variaciones, pero la más habitual es la de un torero, banderillero o picador se enfrenten por turnos al toro. Como estos animales, (me refiero al toro en este caso) suelen tener bastante fuerza y pueden llegar a ser muy peligrosos si se les molesta, algo en lo que parece se empeñan todos los participantes al evento. Para bajarle los humos a tan mal educado animal, los banderilleros le clavan banderillas (y no especialmente de las que uno se come en el bar los domingos con una caña) y el picador una pica. Esto provoca que el animal vaya perdiendo fuelle poco a poco y sea más fácil de torear, por supuesto, esto trae un efecto secundario que es el ponerlo todo perdido de sangre lo que crea una atmósfera de espectáculo dantesco al que algunos llaman arte.

Este espectáculo, en el que a veces la mala suerte se ceba con el torero y termina corneado por el toro (riesgos propios de la profesión), puede ser visto desde la primera fila por menores, pues no existe una normativa clara a nivel nacional, ni siquiera a nivel local. Porque, ¿quiénes somos nosotros para negarle el acceso al arte a un niño?

Resizer Php

Eventos con animales: está claro que en este país tenemos tanto en cuanta a nuestros animales de cuatro patas que les hacemos partícipes de multitud de fiestas. Así, por ejemplo tenemos al toro embolado (al que se le prende fuego a la cornamenta), el toro de la cuerda o de la soga que se le lleva por el pueblo atado con una cuerda, vaquillas, que son una especie de corridas de toros (supuestamente sin sangre) en la que hay una vaquilla y de uno a multitud de participantes que se ponen enfrente de ella con la intención de esquivarla y no ser lanzados por los aires o revolcados. Se supone que en estos casos son lo padres o adultos responsables al cuidado de los menores quienes debe velar por su seguridad, supongo que a modo de cojín improvisado para amortiguar choques.

Todas estas celebraciones llevan diferentes tipos de protecciones a modo de irlas declarando patrimonios inmateriales de la humanidad, nacional, regional o del pueblo, según vaya siendo el caso y las autoridades lo acepten.

Los castells

Menos conocida a nivel nacional, pero también gozan de gran aceptación, aquí no se maltratan animales (al menos de los que tienen patas). Consiste en ir haciendo una especie de torre de naipes en la que en vez de usar cartas, usamos personas de diferentes constituciones, edades y sexo. Aquí, el peligro está en los que están abajo, que tienen que aguantar el peso de todos los que llevan encima y de los niños (si, son niños los que suben a los últimos pisos de la torre humana).

Está claro que en estas fiestas, que han sido declaradas como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad el defensor del menor o en su defecto, algo de sentido común ha ido pasando a lo largo de los años y cada día se aplican mayores medidas de seguridad, sobre todo para los niños. Eso si, lo de aguantas el peso de otros niños cuando estás arriba, eso sigue siendo como siempre.

Eventos deportivos

Carreras de coches, motos, etc. Normalmente, este tipo de eventos suele llevar un dispositivo de seguridad muy importante, tanto para los pilotos que participan, somo para el público.

El problema viene cuando empezamos a celebrar este tipo de eventos de forma local, por carreteras sin protección y nos sale ese manía nuestra de ponernos en el mejor sitio para ver el espectáculo, que normalmente suele ser el más peligroso. Sobre todo, si lo de correr y saltar no es lo tuyo (algo bastante común en niños pequeños o que vayan en brazos).

Deportes de riesgo

Pbpic4526451

Cuando yo era pequeño, todo niño tenía una bicicleta. Íbamos a todas partes con ellas y vale, éramos niños y bastante inconscientes, así que más de uno terminó necesitando de los servicios hospitalarios del país o en su defecto de la madre que quedaba más cerca del accidente. Íbamos sin casco, sin rodilleras, ni coderas, ni nada que nos aislara del suelo en caso de caída, pero era "lo que había", tampoco conocías otra cosa.

Hoy en día cualquier padre puede forrar de kevlar a su hijo de la cabeza a los pies si lo desea. El problema es que los niños siguen siendo niños y su nivel de inconsciencia no ha variado en miles de años y cuando ven en la tele como algunos adolescentes se lanzan colina abajo a toda la velocidad que les proporciona la gravedad y sus cabezas huecas, lógicamente lo primero que harán cuando cojan la bici ese día es hacer lo mismo. De poco va a servir, si llegas a tiempo, explicarles que ellos lo hacen porque están entrenados, que se han llevado ya golpes de sobra y que ellos son niño mayores y no críos de seis años a los que se le han quitado los ruedines hace 15 días.

Como pueden comprobar, llegar a adulto sigue siendo una peligrosa aventura a la que no todos van a ver el final, aunque poco a poco vamos consiguiendo que la gran mayoría si lo haga, una vez allí ya seguir vivo o en su defecto, entero, será problema de cada uno.

¿Conocéis alguna otra celebración a la que mandar a nuestro defensor del menor?

Imagen| diario de navarra, unesco.org
En Bebés y Más | El Partido Animalista lanza una campaña en respuesta a la polémica foto de Fran Rivera, El torero Fran Rivera levanta la polémica al ponerse ante un toro con su hija de 5 meses

Temas

Publicidad

Comentarios cerrados

Publicidad

Publicidad

Inicio
Compartir