Compartir
Publicidad
Cinco claves para controlar el uso de móviles y tablets por parte de los niños
Consejos

Cinco claves para controlar el uso de móviles y tablets por parte de los niños

Publicidad
Publicidad

Casi el 70 por ciento de los menores de entre diez y 15 años tiene un móvil propio, aunque no hace falta irse tan lejos para darnos cuenta de que los móviles y tabletas forman parte de la vida de los niños prácticamente desde que nacen. Viven rodeados de tecnología, y nos ven con el móvil en la mano a todas horas: ¿cómo no van a sentirse atraídos por este tipo de dispositivos?

La educación en el buen uso de las TIC es clave, no solo para prevenir problemas de adicción y otros fenómenos como el sexting, el ciberbullying o la exposición temprana de los menores a contenido adulto, sino porque una exposición prolongada puede acabar afectando al desarrollo de su cerebro en proceso de maduración.

Hemos hablado con Xabier Hernández, neuropsicólogo del Centro de Rehabilitación Integral CRL, sobre el uso de las pantallas por parte de los niños, y las pautas que podemos seguir los padres para evitar su excesiva exposición.

Evitar la exposición en los menores de seis años

uso de las TIC

Cuando preguntamos al experto sobre la edad mínima que deberían tener los niños para comenzar a utilizar este tipo de dispositivos, el neuropsicólogo lo tiene claro: en la medida de lo posible, se debería evitar que los menores de seis años accedan a móviles y tabletas.

"Diferentes asociaciones como la Organización de los Estados Iberoamericanos, la Asociación de Pediatría Canadiense y la Academia Americana de Pediatría, plantean la necesidad de proteger de las TIC a los menores de dos años".

"Pero los profesionales de neurorrehabilitación infantil consideramos que por debajo de los seis años, el cerebro de un menor no está lo suficientemente desarrollado para estar expuesto a este tipo de estímulos".

"Se trata de una fase de edad delicada en el que los menores maduran procesos básicos que permitirán en un futuro la adquisición de procesos más complejos. La exposición a esta tecnología puede afectar a los diferentes procesos cognitivos que se encuentran en desarrollo, como la atención, memoria, funcionamiento ejecutivo..."

Educar en el buen uso de las tecnologías

 educar en el uso de las TIC

"En muchas ocasiones, nos encontramos en la consulta con familiares que infravaloran a los menores en lo que respecta al uso de las TIC. Pero debemos saber que los niños nacidos en la era digital pueden llegar a tener un dominio del móvil incluso mayor que el que tienen sus padres"

"Por ello, a partir de cierta edad ya no tiene sentido prohibir el uso de las nuevas tecnologías a los niños que han nacido bajo su influencia, sino que lo que debemos hacer es educarles para que sepan utilizar correctamente este tipo de dispositivos"

"Entre los pequeños gestos que podemos llevar a cabo para regular esta exposición está controlar los tiempos de uso, y aplicar medidas que dificulten el acceso del menor a los dispositivos, como por ejemplo la huella dactilar".

"Y ante esto siempre lanzo una pregunta a modo de reflexión: ¿es normal que los niños se sepan las contraseñas de los dispositivos que hay en la casa?"

Fomentar actividades libres de pantallas

pantallas

Otro de los aspectos básicos que el neuropsicólogo recomienda a los padres tener en cuenta, es la importancia de fomentar el desarrollo de actividades lejos de las pantallas, como por ejemplo jugar en familia, hacer deporte, disfrutar del contacto con la naturaleza...

"Por ejemplo, con los menores de seis años debemos preguntarnos, ¿dónde aprenden realmente los niños a interactuar? En los parques. Estos son los mejores lugares donde los menores aprenden a compartir, a frustrarse, a relacionarse, a coordinar movimientos, a mejorar su vocabulario... "

"Y en lo que respecta a niños más mayores es fundamental aplicar el sentido común a la hora de exponerles a los estímulos de las pantallas, y ser conscientes de los efectos que pueden tener dichos dispositivos, repercutiendo en el sueño, en la calidad de su atención, en su conducta, en sus interacciones sociales..."

No usar la tecnología para calmar a los niños

tecnologia

Una de las claves fundamentales para el experto consultado es que los padres no recurramos a la tecnología como "chupete emocional" para calmar a nuestros hijos, y es que según él mismo nos explica, en las consultas de psicología infanto-juvenil es frecuente encontrar conflictos familiares derivados de este mal uso.

"El origen a esta dependencia la encontramos en las conductas que algunos padres tienen con sus hijos a temprana edad, recurriendo al uso de estos dispositivos (móviles, tablets, videojuegos...) para conseguir que sus hijos realicen ciertas actividades, como por ejemplo comer, no molestar, calmarles..."

Ser conscientes de los efectos negativos que puede tener un uso incontrolado

TIC

Cuando preguntamos a Xabier Hernández las causas por las que algunos niños y adolescentes se vuelven adictos a las nuevas tecnologías, me responde que el problema principal es que muchas familias infravaloran el potencial efecto que estos dispositivos tienen en el cerebro de los menores.

"No debemos obviar el hecho de estar ante estímulos con un gran atractivo visual y un potente impacto en el cerebro del niño en proceso de maduración. Y estos estímulos varían en función del tiempo de exposición".

"En el caso de los niños menores a seis años, hemos registrado conductas ansiosas ante la no exposición del estímulo móvil-tablet. Concretamente, hemos trabajado con niños de tres o cuatro años que han presentado cuadros de ansiedad, nerviosismo, agitación motora, irritabilidad, lloro descontrolado... cuando sus padres no les han dejado el móvil"

"A partir de los seis años la adicción al móvil o tablet se manifiesta en forma de conductas disruptivas, como negarse a hacer los deberes, buscar en casa los dispositivos en contra de las indicaciones de los padres, manejar el móvil de los padres en contra de la voluntad de los mismos..."

Bien utilizada, la tecnología no tiene por qué ser enemiga de los niños, sino todo lo contrario; puede ser una excelente herramienta de aprendizaje. Pero para ello es fundamental enseñarles a manejarla correctamente y ser conscientes de los peligros de un mal uso.

Fotos | iStock

Agradecimientos | Xabier Hernández, neuropsicólogo del Centro de Rehabilitación Integral CRL

Temas
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Inicio