
Por desgracia, que la descendencia femenina está en inferioridad de preferencia para muchas familias de determinadas culturas no es ningún secreto, ni que se realicen abortos selectivos cuando se conoce que el feto es femenino. Lo que me ha sorprendido es que en un país como Canadá esté teniendo lugar un debate sobre si ocultar el sexo del bebé o no para evitar estos abortos selectivos.
Un editorial de la revista médica de la Asociación Médica Canadiense (CMA) ha instado a los médicos a ocultar el sexo del feto a todas las madres embarazadas hasta las 30 semanas de gestación para evitar el aborto selectivo por sexo por parte de los inmigrantes asiáticos.
Otro artículo en la misma edición de la revista advierte que Canadá se ha convertido en “un paraíso” para los padres que interrumpen el embarazo de fetos femeninos en favor de los masculinos debido a la posibilidad de realizar pruebas prenatales avanzadas y acceder fácilmente al aborto.







