Hoy os traemos la última de nuestras Historias de madres, con las que hemos celebrado durante este mes de mayo la alegría y la emoción de la maternidad a través de las intensas vivencias de nuestras lectoras.
Nuestros protagonistas son, en esta ocasión, Maggie y Justin, una madre y un hijo que rebosan la dulzura del amor y que nos cuentan como se han encontrado siempre acompañados por el padre en la tierra y la abuela desde el cielo, ya que sienten que Dios está muy presente en sus vidas.
Soy Maggie y quiero compartir mi historia ya que es una bendición de Dios el ser madre. Después de pasar por un momento muy difícil en mi vida, como fue el perder a mi madre querida, sentía que ya nada tenia sentido. Yo creo que ella y Dios y me mandaron al angelito que ahora tengo de compañía. La verdad yo no me lo esperaba, todo pasó muy rápido.
Pasaron cuatro meses y conocí a la persona que ahora es mi esposo. Llevabamos solamente cuatro meses de noviazgo y un día mi pareja y yo sospechamos que probablemente estaba embarazada. El me acompañó a hacerme una prueba de embarazo y resultó positiva. Fue ese el día mas feliz de mi vida, no podía creerlo. Mi pareja también estaba feliz por que iba a ser padre. Nos casamos cuando yo tenía cinco meses de embarazo.








