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Ante el fracaso evidente del sistema educativo español son cada vez más las familias que desearían encontrar una alternativa más respetuosa con las necesidades e intereses de sus hijos. Pero, ¿existen realmente alternativas a la escuela convencional?

Nuestros lectores ya sabrán que tengo una postura muy crítica con la escuela convencional y con su metodología. Pero, realmente, aunque compartan total o parcialmente mi opinión, es obvio que es la opción más extendida, que es necesaria y va a seguir siéndolo.

Sin entrar ahora en las mejoras y cambios que la escuela tradicional y oficial necesita quiero repasar, ahora, las alternativas a la escuela convencional.

Escuelas con pedagogías aceptables o alternativas reconocidas

Tanto en la escuela pública como en la privada hay proyectos que trabajan, dentro de los límites que el sistema impone, para ofrecer a los niños una educación más flexible. Lo ideal es, si buscamos una de este tipo, es entrar en foros de familias, e investigar cual hay cercana a nuestro domicilio.

Escuelas públicas hay y sobre todo hay maestros con una fortísima implicación en el cambio educativo, en el caso de dar con ellos, los padres deben implicarse en el proyecto y tratar de colaborar con ellos.

Realmente, en cuanto a la escuela pública y concertada en España no existe una verdadera libertad de elección en la mayoría de los casos, pero siempre podemos tratar de indagar en el proyecto del colegio y su aplicación real. Para mi hay una pregunta clave: ¿cuando empiezan a mandar deberes y cuantas horas de deberes mandan en cada curso?

También exiten escuelas privadas que usan pedagogías alternativas, especialmente las de inspiración Waldorf. En principio, al trabajar por proyectos en bloques y poner especial énfasis en la creatividad son atractivas, siempre que, en mi opinión, el equipo sepa respetar las decisiones de la familia y no inculquen ideas teosóficas obligadas. Al menos esta es mi opinión, pues creo que la educación moral y la espiritualidad es algo que debería ofrecerlo cada familia.

Una que me encanta es Liberi, que precisamente tiene esta filosofía: los padres pueden entrar en la escuela. No hay nada que esconder y si mucho que compartir.

Escuelas libres y alternativas

Existen escuelas libres no reconocidas por todo el territorio español. La mayoría ofrecen, para evitarse problemas legales, para niños de infantil. Siempre creo que serán una mejor opción que la escuela tradicional, cuentan con educadores con una formación emocional intensa y disponen de unas instalaciones en las que el juego y el aire libre son fundamentales.

Aunque yo creo, y es mi opinión personal, que para los niños pequeños lo mejor es estar en casa y disfrutar de grupos y espacios de juego, la realidad es que muchas familias quieren ofrecer espacios educativos a sus hijos desde de los tres años, o, en muchos casos, no tienen la opción de quedarse con ellos. Para ellos estas escuelitas flexibles son una magnífica opción, siempre que puedan verificar la seguridad de las instalaciones y se mantenga una filosofía de puertas abiertas, algo que con los pequeños creo que es indispensable.

Hay algunas, contadas, escuelas libres que aceptan niños mayores de seis años. Ejemplos notables son Els Donyets y Paideia, cada una con una filosofía marcada, pero siempre buscando un desarrollo integral de la personalidad, libertad en los contenidos y un funcionamiento democrático.

Homeschooling

La educación en casa o homeschooling es una opción educativa no reconocida oficialmente por el Estado Español, pero si cada vez más extendida en nuestro país, en la que se calcula que más de 2.000 familias ya la están practicando.

Consiste, fundamentalmente, en no usar una escuela para ofrecer educación a los niños, sino hacerlo en el ámbito del hogar. La variedad de razones y metodologías entre las familias homeschoolers es inmensa, ya que precisamente, atreverse a dar el paso de educar de esta forma ya supone una capacidad de independencia de criterio notable, asi que homogeneizar el colectivo es imposible.

Pero si hay cosas en común. La familia se responsabiliza de la educación global del niño, no solo en los aspectos morales o emocionales, sino también en la formación académica y sus contenidos. Aunque, como os digo, la variedad de posturas, razones y sistemas, es enorme, mi experiencia en todos estos años es que se trata de familias enormente implicadas en todos los ámbitos educativos y que buscan ofrecer lo mejor a sus hijos.

Muchas familias que hacen homeschooling optan por usar servicios de escuelas a distancia homologadas en otros países, especialmente en Estados Unidos, que garantizan que el niño adquiera los conocimientos adecuados y certifican su formación conforme a las leyes de ese país. De todos modos, en las familias homechoolers, el peso de la formación y la adquisición de los contenidos es cuestión de los padres.

También, y esa es una preocupación de las familias que se plantean educar en casa, se pueden buscar apoyos para las áreas de conocimiento que los padres no puedan cubrir. No es una situación diferente a la de los niños que usan la escuela y luego tienen profesores particulares o acuden a academias para complementar el colegio.

Como ya hemos hablado en ocasione anteriores el perfil de las familias homeschooler y sus razones es muy variada, pero las razones pedagógicas suelen ser comunes. En realidad yo conozco muy pocos niños que no se hayan beneficiado de ser educados en casa, la flexibilidad, la personalización, la voluntariedad, la libertad de horarios, el aprovechamiento del tiempo y el trabajo por áreas de interés es algo que todos disfrutan y aprovechan.

Cuando explico que un niño educado en casa, por ejemplo, en Primero de Primaria, no suele necesitar más de dos horas de trabajo más o menos estructurado, la gente se asombra.

Con lo pequeños el mundo es su espacio de aprendizaje. La Naturaleza, la cocina, el cuerpo humano, la geografía, la historia, la lectura… todo se puede integrar en la vida diaria y el aprovechamiento, al tratarse de un aprendizaje vivencial y personalizado, es enorme.

Pero la cosa mejora con los años. Mi hijo, que va un curso adelantado y cursa el equivalente a Segundo de la Eso y está haciendo cursos universitarios además, no necesita más de cuatro o cinco horas al día para cubrir y superar los objetivos de su curso. Es cierto que es un niño de Altas Capacidades, pero precisamente, y eso es lo que explicaré a continuación, podemos adecuar su trabajo a su forma de pensar y eso supone una ventaja enorme para él. Y nosotros, por así decirlo, somos muy académicos y hacemos un enorme énfasis en los contenidos culturales y en cubrir, además de los intereses, la pasión del educando, otras áreas que considero necesarias para ofrecerle todas las posibilidades y la libertad de elección en su futuro.

El homeschooling es una opción que da, especialmente, excelentes resultados cuando se trata de un niño con necesidades educativas especiales: superdotados, niños con discalculia, disgrafia o dislexia, niños que podrían ser considerados hiperactivos, doble excepcionalidad o niños que quieren dedicar mucho tiempo a su pasión y esta exige un enorme esfuerzo y tiempo de decicación: la música o la danza son buenos ejemplos.

Con esto termino este repaso por las alternativas a la escuela convencional y os animo, si es lo que queréis para vuestros hijos, a no tener miedo, a buscar posibilidades, a implicaros. No hay una cuestión más importante en vuestras vidas que darles lo que penséis que es mejor para ellos.

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