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Por el "módico" precio de 30.000 euros, ¿le pondrías a tu hijo un nombre único en el mundo?

Por el "módico" precio de 30.000 euros, ¿le pondrías a tu hijo un nombre único en el mundo?
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Viendo noticias de este tipo me pregunto si el mundo se ha vuelto loco, los padres nos hemos vuelto locos o qué puede haber pasado. Las ansias por tener hijos especiales, únicos, llega hasta extremos absurdos en ocasiones.

¿Serías capaz de pagar 30.000 euros para que tu hijo tuviera un nombre único? Pues bien, parece ser que hay gente que sí está dispuesta, y para captar a esa selecta clientela una empresa ofrece este servicio.

Se trata de una compañía suiza, llamada Erflogswelle, dedicada a crear denominaciones para marcas y productos, pero que ha dado un paso más después de que su director ayudara a unos amigos a escoger el nombre de su retoño.

¿Cómo encontrar un nombre único para tu hijo?

Realmente no se trata de algo que podamos hacer simplemente con una búsqueda en Google. Los "rastreadores" encargados de encontrar un antropónimo único en doce idiomas diferentes dedican alrededor de 100 horas en el proceso completo, y se atreven a garantizar que el nombre seleccionado no lo tiene nadie en el mundo.

Cuentan con 12 traductores que hablan los idiomas más comunes de todo el mundo entre 5500 millones de personas. Junto con los traductores, el equipo creativo reúne una lista de 15 a 25 nombres únicos usando una combinación de palabras diferentes. Esos nombres son los que se presentan al cliente para su revisión.

Después de que la familia haya escogido sus favoritos, un equipo de historiadores profesionales buscará cualquier existencia de esos nombres en la historia.

Ah, y si no tienes tantas pretensiones y te conformas con que tu hijo tenga un nombre único solo a nivel nacional, bastarán con unos 18.000 euros. El procedimiento es el mismo, pero el ámbito de búsqueda y rastreo se reduce.

La empresa señala que no se trata solo de un simple nombre, que es muy importante para ellos ofrecer un nombre que encaje dentro de la cultura y de la familia. En un mes de vida, ya cuenta con algunas peticiones, aunque las familias han solicitado que sus identidades se mantengan en privado. Apuesto lo que sea a que en su círculo sí harán saber que han hecho este desembolso...

¿Y qué tipo de nombres saldrán? Imagino que bastante "raros"... Lo de que se asegura que sea un nombre único solo puede ser posible si es así. Pero, ¿qué tan eficiente será el rastreo en los registros, en los archivos, en internet? ¡No quiero pensar en el disgusto de los padres si se descubriera que hay alguien con el mismo nombre!

Está claro que en este caso solo se busca la exclusividad a la hora de tomar la decisión y no se tienen en cuenta el significado y la tradición, los otros factores que normalmente influyen cuando buscamos nombre para nuestros hijos.

Nombres de bebés

¿Por qué tanta exclusividad?

Entiendo que a unos padres no les apetezca que en la clase de sus hijos haya dos o tres niños con el mismo nombre, o que al llamar por teléfono a casa no haya que preguntar, "¿padre o hijo?". Pero de ahí a buscar la exclusividad hay un buen trecho.

Vemos que la locura por ser "especiales" o más bien hacer a nuestros hijos "especiales", no tiene límites. Pagar tal cantidad de dinero por encontrar un nombre único para nuestro hijo me parece un triste derroche. ¡Todo lo que podría hacerse por la educación de esos niños!

Aunque seguramente estas familias también se gasten un dineral en las escuelas más caras y prestigiosas, aquellas que forjan a futuros triunfadores, aquellas que pasan tests de inteligencia a los bebés. Otra de las obsesiones de muchos padres hoy.

En fin, seguro que a vosotros también se os ocurren muchos modos de gastar el dinero en algo de más utilidad. Al final, aunque el nombre de las personas es importante, no es determinante, ni siquiera definitivo. ¿Qué pensarán esos padres si en el futuro el hijo decide cambiarse el nombre?

Lo de gastarse 30.000 euros en poner un nombre único en el mundo a tu hijo es una excentricidad propia de, como he dicho al principio, un mundo de locos. Como diría Mafalda... ¡paren, que me bajo!

Vía | AbcNews
Fotos | Thinkstock
En Bebés y más | Antes de decidir el nombre del bebé..., Qué nombres no se le puede poner al bebé

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