Cuando el entorno nos dice cómo educar a nuestros hijos: cómo gestionar las críticas y ganar autoconfianza en la crianza

Cuando el entorno nos dice cómo educar a nuestros hijos: cómo gestionar las críticas y ganar autoconfianza en la crianza
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La educación y la crianza son unas de las situaciones más complejas a las que nos enfrentamos en la vida. Y es que nadie tiene las indicaciones exactas para saber qué y cómo hacer todo perfecto a la hora de criar a nuestros hijos (es aquello que dicen de que ¡los hijos no nacen con un manual debajo del brazo!).

Y, además de la incertidumbre a la que nos enfrentamos como padres ante cada situación que se nos presenta, muchas veces debemos lidiar también con las opiniones del entorno, quienes nos tratan de decir cómo debemos educar a nuestros pequeños.

Si eres madre o padre seguramente te habrás enfrentado en algún momento a este tipo de situaciones, en las que los demás parecen saber cómo debemos hacer todo. Esto, en muchas ocasiones, puede llegar a ser una verdadera molestia. Si quieres saber qué hacer en estos casos, continúa leyendo.

"Tus hijos te requieren sobre todo para que los ames por lo que son, no para que te pases todo el tiempo tratando de corregirlos."
-Bill Ayers-

Cuando el entorno nos dice cómo educar a nuestros hijos: ¿opiniones o críticas?

Cuando alguien se nos acerca para dar consejos de crianza, nos podemos encontrar con dos tipos de intenciones:

  1. Los que quieren ayudarnos honestamente con su experiencia para criar mejor a nuestros hijos.
  2. Los que creen saber qué es lo mejor y asumen que estamos en lo incorrecto.

En el primer caso, generalmente hablamos de personas muy cercanas que solo quieren nuestro bienestar y que, sin obligar ni juzgar, tratan de indicarnos maneras más acertadas de gestionar algunas situaciones correspondientes a la educación de nuestros hijos.

Se trata pues, de personas que solo quieren nuestro bienestar, y es fácil reconocerlas, pues nos hablan de sus experiencias, con mucho amor, y no nos hacen sentir mal por hacer las cosas diferente a como ellos las han hecho.

Sentimiento de incomodidad

Sin embargo, ante este tipo de situaciones, aunque no sean malintencionadas, también podemos sentirnos incómodos, ya que al fin y al cabo, ¿quién mejor que nosotros va a saber lo que necesita nuestro hijo?

Y eso no quiere decir que no podamos equivocarnos, o que no estemos abiertos a aprender y a seguir mejorando.

Por otra parte están los que creen tener toda la razón, y que nos dicen continuamente qué hacer, pero esta vez no desde el amor y la comprensión de lo estresante que puede llegar a ser el hecho de ser padres, sino desde la crítica, creyendo que sus métodos de crianza son los correctos y que nosotros estamos simplemente equivocados.

Ante este último tipo de personas (y también ante las anteriores, cuando así lo sintamos), es importante establecer límites y tener una política de cero tolerancia a la falta de respeto.

Invalidación de las propias decisiones

Puede tratarse de nuestros padres, familiares o amigos cercanos, pero no debemos tolerar que por su relación de cercanía aceptemos la falta de respeto, la invalidación de nuestras decisiones o la intromisión. ¿Cómo lo hacemos?

La importancia de poner límites claros

No todas las personas que se nos acercan con consejos o recomendaciones acerca de cómo educar a nuestros hijos lo hacen con malas intenciones ni con la finalidad de criticar.

Sin embargo, es muy importante que ante todas las personas podamos establecer límites claros, y hacerles saber que cuando queramos escuchar alguna recomendación o consejo simplemente lo pediremos.

Consejos no pedidos

Entonces, cuando alguien se acerque con alguna sugerencia, simplemente nos limitamos a contestar que muchas gracias por su apreciación, pero que para la próxima vez si necesitamos algún consejo se lo preguntaremos.

Explícale que no pones en duda sus capacidades para criar a un niño ni sus intenciones, pero que quieres tener tus propias experiencias con sus aciertos y errores y que, en caso de necesitar alguna orientación, se lo harás saber.

Eso sí, también es importante no obcecarnos en dar mil explicaciones o justificarnos, porque no tenemos que hacerlo; a veces tan solo hace falta un "gracias, pero no necesito esto ahora".

Constancia, respeto y asertividad

Repite esto tantas veces como sea necesario. Algunas personas entenderán y respetarán tu postura de inmediato, y a otras les costará un poco más. Solo recuerda ser constante en mantener tu postura, siempre con mucho respeto y asertividad.

“No hay tal cosa como un padre perfecto. Así que solo sé uno real.”
-Sue Atkins-

Tu instinto: tu mayor aliado

Educar a nuestros hijos es una labor compleja que demanda de nosotros todas nuestras capacidades, e incluso, que nos obliga a desarrollar nuevas habilidades. Como padres queremos hacer lo mejor posible para que nuestros hijos crezcan sanos y felices, y esto puede llegar a ser abrumador a veces.

Además, actualmente con el acceso a internet y a libros, y con ello, a una gran variedad de información acerca de estilos de crianza y de cómo educar a nuestros hijos, podemos llegar a sentirnos incluso más perdidos que al principio. Es fácil llegar a sentirnos ahogados entre tanta información.

La información es útil

Si bien hay libros, manuales y materiales diversos que son de gran ayuda y una gran cantidad de expertos a los que podemos citar o seguir en redes sociales que presentan información de gran utilidad, también es cierto que podemos llegar a sentirnos saturados con todo esto y sin saber qué hacer.

La importancia de escucharse a uno mismo

En este caso solo respira, cierra tus ojos y escúchate. Tu propio instinto te indicará que hacer; confía en ti, no hay nadie mejor que tú para saber lo que necesitan tus hijos. Solo recuerda siempre demostrarles tu amor, no solo con palabras sino también con hechos.

Y recuerda que el principal modelo a seguir de tus hijos eres tú, y que es importante que tu conducta sea coherente con lo que esperas de ellos (¡aunque también puedes permitirte fallar! no eres perfecta ni falta que hace).

“El mejor tipo de padre que puedes ser es predicar con el ejemplo.”
-Drew Barrymore-

Fotos | Portada (freepik)

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