La otitis aumenta en verano: los tapones y gorros de baño pueden ayudar a evitarla

La otitis aumenta en verano: los tapones y gorros de baño pueden ayudar a evitarla
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El verano es la época donde más casos se producen de otitis externa, debido a la combinación entre calor y agua, también conocida como “otitis de las piscinas”.

Esta enfermedad es una inflamación del conducto auditivo externo producido por bacterias y gérmenes que se hallan en el agua y que se propagan debido al calor exterior, que crea un clima adecuado para que esto suceda.

Síntomas de otitis

Los síntomas son iguales que los que pueden aparecer en una otitis en invierno. El principal síntoma es un dolor fuerte y molesto en el oído que se incrementa al tocarlo. Puede comenzar con una sensación de picazón, por lo que el bebé, si aún no sabe hablar, se tirará del oreja o se la tapará señalando que le produce dolor. También puede notarse secreción líquida que al principio suele ser de un color claro, pero después se torna más espesa y amarillenta como el pus.

No suele producir fiebre, pero pueden aparecer unas décimas. Puede darse una pequeña pérdida de audición temporal, que no suele prolongarme más allá de lo que dura la infección.

¿Cómo prevenir la otitis en verano?

Para ayudar a prevenir esta molestia, los expertos en Otorrinolaringología del Hospital de Manises han compartido consejos y pautas importantes. La Dra. Elena Pont aconseja “seguir una rutina sencilla, pero efectiva, que consiste en secar de manera cuidadosa los oídos tras cada baño para asegurarse de que no quede agua en su interior”.

El uso de tapones o gorros de baño puede reducir la posibilidad de que el agua penetre en los oídos, principalmente recomendables para personas con especial sensibilidad: con antecedentes de dermatitis, exostosis del conducto auditivo, perforaciones timpánicas, cirugías previas en los oídos, inmunodeficiencia o diabetes.

En personas que sufren tapones de cerumen de repetición se aconseja utilizar sprays reblandecientes una vez por semana.

Evitar bastoncillos. Los especialistas de Manises recalcan la importancia de evitar bastoncillos, así como otros objetos que sirvan para limpiar o rascar los oídos porque pueden irritar la piel y causar impactación de la cera en el canal auditivo.

Si el agua se queda retenida en el conducto auditivo, Pont explica que “en caso de que el no se sufra de perforación del tímpano crónica o aguda, se puede aplicar alcohol boricado a saturación en gotas preparado en farmacias”. Por otro lado, el especialista sugiere la visita al médico si la infección fuera grave: “Si la infección avanza, será conveniente acudir al otorrinolaringólogo”.

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