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La lactancia materna según un paleontólogo de Atapuerca

La lactancia materna según un paleontólogo de Atapuerca
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Atapuerca es el yacimiento paleontológico más importante de Europa y está en Burgos. Sus investigadores han ganado el Premio Príncipe de Asturias en 1997 de Investigación Científica y Técnica.

¿Y qué pinta un paleontólogo hablando de la lactancia? Pues simplemente defendiendo que se pueda amamantar en público, y evidenciando los beneficios que reporta y cómo ha sobrevivido nuestra especie gracias a ella.

No puedo más que aplaudir su discurso en todos los puntos y para que no haya ningún sesgo os presento las palabras textuales del paleontólogo José María Bermudez de Castro: 

"Resulta sorprendente que hace un par de semanas muchos padres y madres tuviéramos que salir a la calle para reivindicar un hecho tan natural como la lactancia materna. Los mamíferos hemos tardado muchos millones de años en perfeccionar un proceso fisiológico que permite alimentar y proteger a las crías durante un cierto tiempo después del parto.

La estrategia de la lactancia proporciona el alimento necesario, suficiente y adecuado, que cambia en su composición y propiedades durante el desarrollo de las crías, desde el nacimiento hasta la edad del destete. No se trata de descubrir aquí las extraordinarias propiedades de la leche materna, ni de escribir acerca de sus beneficios para la correcta nutrición, la salud inmediata y prolongada en el tiempo, la estabilidad psíquica y emocional, el mayor nivel de inteligencia y, en general, la calidad de vida tanto para los bebés como para sus madres.

Nuestra humana estupidez y ciertos intereses económicos, que tampoco considero necesario descubrir, han llevado a nuestras sociedades modernas a considerar la lactancia como un acto socialmente mal visto, al menos, en público. Que no se le ocurra a una madre sacarse el pecho en un restaurante para dar de comer a su hijo, ¡faltaría más!. ¿Se imaginan a las madres del Pleistoceno refugiándose en lo más recóndito de la cueva para evitar ser observadas durante el amamantamiento?.

¿No será que nuestro cerebro ha aumentado de tamaño, pero que nuestra evolución mental ha entrado en regresión?. Pues yo no me imagino un acto más hermoso que una madre alimentando a su hijo. ¡Y nos lo queremos perder!

Verdad es que la mujer pierde terreno frente al hombre en lo profesional por la ataduras que conllevan los últimos meses de la gestación y los primeros meses de cuidado del bebé. Una lactancia prolongada durante meses aún agravaría el escenario profesional de la mujer, obligada por las necesidades de su hijo. Pero no es menos cierto que en el siglo de las comunicaciones las posibilidades de conciliación entre la vida familiar y la vida laboral y profesional han aumentado en gran medida.

¿Y porqué no pueden el Estado y las empresas costear el periodo de lactancia con un salario para las madres y la cotización correspondiente?. ¿Se imaginan, señores políticos, cuánto nos ahorraríamos a largo plazo en horas de trabajo perdidas por baja laboral, en medicamentos y hospitalizaciones, si nuestros hijos tuvieran la mejor de las dietas durante sus dos o tres primeros años de vida?.

Una sociedad con un buen nivel de vida, que combinara la lactancia prolongada con una dieta equilibrada, como la mediterránea, sería una sociedad sana y mejor, con una expectativa y calidad de vida extraordinarias. Que cada uno elija su opción."

Vía | Diario Público
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