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Derrota el cáncer y lo celebra disfrazada de soldado imperial, como símbolo de su fuerza y lucha por la vida

Derrota el cáncer y lo celebra disfrazada de soldado imperial, como símbolo de su fuerza y lucha por la vida
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Hay vivencias por las que un niño no debería tener que pasar jamás, y sin duda el cáncer es una de ellas. Por eso, es imposible no emocionarse cuando conocemos historias de niños que se enfrentan a esta enfermedad sin perder la sonrisa, y con una fuerza y optimismo arrolladores.

Tal ha sido el caso de Audrina, una pequeña británica que ha logrado vencer un agresivo neuroblastoma y lo ha celebrado con paso firme e imperial, disfrazada de soldado de Star Wars y haciendo sonar la campana que marca el final de su tratamiento.

La campana de la esperanza

Audrina es una niña británica de cuatro años que tras ocho meses luchando contra un neuroblastoma, por fin ha podido hacer sonar la campana que indica el final de su tratamiento.

La pequeña fue diagnosticada en julio del año pasado, y desde entonces ha tenido que someterse a cuatro operaciones, cinco ciclos de quimioterapia y 14 ciclos de radioterapia. Su pronóstico inicial no era bueno, pero Audrina ha logrado vencer a la enfermedad.

Para celebrarlo, y tal y como es tradición en algunos hospitales, ha hecho sonar la campana del Centro de Radioterapia de Nottingham, que marca el fin de su tratamiento. Y lo ha hecho de una forma muy especial que simboliza su personalidad arrolladora y sus ganas de luchar: disfrazada de soldado de asalto imperial de Star Wars, su película favorita.

El personal sanitario que ha tratado a la niña en todo este tiempo, también ha querido participar en este importante acto, y mientras Audrina tocaba con orgullo la campana, médicos y enfermeras agitaban con emoción sus sables de luz.

Pero a pesar de haber finalizado el tratamiento con éxito, Audrina deberá continuar en estrecha vigilancia médica pues el riesgo de recaída con este tipo de tumor es del 50%, y si esto sucediera, sus posibilidades de supervivencia descenderían drásticamente.

Por ello, la familia ha puesto en marcha una campaña en GoFoundMe para recaudar fondos que permitan llevar a su hija a Estados Unidos, donde se está llevando a cabo un ensayo con DFMO, que ayuda a prevenir recaídas en pacientes de alto riesgo.

El neuroblastoma, un tipo de cáncer poco frecuente pero agresivo

El neuroblastoma es un tipo de cáncer del sistema nervioso simpático. Es poco común, y generalmente solo afecta a bebés y niños de corta edad.

Representa el 8-10% de los tumores pediátricos, y se estima que tiene una incidencia de 1 por cada 7.000 recién nacidos. El 90% se diagnostica antes de los cinco años, siendo la edad media del diagnóstico los dos años.

Se forma a partir de unas células nerviosas denominadas "neuroblastos", que en lugar de convertirse en células nerviosas funcionales, crecen y se dividen de forma descontrolada, provocando la enfermedad.

Su diagnóstico precoz no siempre es fácil, pues los síntomas iniciales son muy comunes a cualquier otra enfermedad banal durante la infancia, tales como fiebre, irritabilidad, cansancio o pérdida de apetito.

El diagnóstico suele hacerse en la mayoría de los casos por la palpación de algún bulto inusual en una parte del cuerpo, generalmente en el abdomen, aunque los tumores también pueden aparecer en el cuello, el pecho u otras zonas.

Una vez diagnosticado el neuroblastoma, el tipo de tratamiento dependerá de diversos factores, como la edad del niño, las características del tumor y si el cáncer se ha extendido, factores que también determinan el riesgo de la enfermedad.

El pronóstico del neuroblastoma es mejor si el cáncer no se ha extendido o si el niño tiene menos de un año en el momento del diagnóstico. Por contra, el neuroblastoma de alto riesgo es más difícil de curar y hay más posibilidades de que vuelva a aparecer tras un tratamiento inicial exitoso.

Vía Fox News

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