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Rasurado y enema previo al parto

Rasurado y enema previo al parto
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Siempre se había pensado que el vello genital podía provocar infecciones en el recién nacido y en la mamá, debido a las presuntas bacterias que éste contenía. Desde la utilización de antisépticos en la zona perineal, se ha hecho innecesario el rasurado previo al parto. Incluso los médicos afirman que a la hora de realizar y suturar la episiotomía, no hay problema, pues éstos se pueden cortar un poco con las tijeras o separarlos en el momento de suturar.

Además, diversos estudios advierten que el rasurado aumenta el riesgo de infecciones del periné, pues al destruir los mecanismos locales de defensa y las posibles lesiones que se pueden provocar, abren la puerta a los gérmenes que causan la infección.

A esto se puede añadir lo molesto que es el crecimiento del vello tras afeitarlo, una sensación muy desagradable que hay que unir a las molestias típicas en el posparto. Hoy en día, cada hospital tiene sus normas, pero en general, se limitan a rasurar la zona del periné.

Otra de las rutinas que han entrado en desuso es la lavativa o enema previo al parto. Muchas mamás se sentían incómodas al pensar que podían evacuar en cualquier momento de la puja y esto les dejaba más tranquilas. Además argumentaban que en el momento en que el bebé sacaba la cabecita, si habían heces en el recto, podría contaminarle.

A día de hoy, la zona anal la cubren con apósitos estériles en el momento del parto, con lo que aíslan la posibilidad de contaminación al bebé en el caso de evacuar durante el parto.

Esto no quiere decir que, si hay tiempo para realizarlo y la mamá lo desea, se le pueda administrar una lavativa previa al parto.

Más información | Babysitio

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