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"Lo que sucede en el parto queda profundamente grabado en ambos cerebros". Entrevista a Ibone Olza

"Lo que sucede en el parto queda profundamente grabado en ambos cerebros". Entrevista a Ibone Olza
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Cada vez sabemos más acerca de la importancia que tiene el nacimiento para el resto de nuestras vidas. Entender más en profundidad lo que le sucede a la madre y al bebé en ese momento es clave para comprender mejor que el parto es algo sagrado que debemos recuperar.

Ibone Olza, psiquiatra infantil, madre y activista por los derechos del nacimiento, nos habla de todo esto en su último libro 'Parir, el poder del parto', con prólogo de Icíar Bollaín. En él, y también a través de algunas preguntas que nos ha respondido en esta entrevista, nos ayuda a comprender el parto desde la psicología y las neurociencias, y reflexiona sobre qué se está haciendo mal en la atención al parto.

¿Qué sucede en el cerebro de la madre y del bebé durante el parto? ¿Hay diferencia según sea el tipo de parto?

El parto lo dirigen neurohormonas provenientes de ambos cerebros. Conforme avanza el parto en el cerebro de la madre se van liberando niveles crecientes de oxitocina y endorfinas, que además de contraer el útero producen el característico estado “alterado” de conciencia del parto, que conlleva una vivencia en la que cambia la percepción del tiempo. Al final del parto hay además una liberación masiva de hormonas del estrés, que pueden producir en la madre la sensación de muerte inminente, justo antes de que nazca el bebé.

Todas estar hormonas facilitan que lo que sucede en el parto quede profundamente grabado en ambos cerebros. Para el bebé el parto significa un despertar, precisamente por esas hormonas del estrés que se liberan cerca del final. Así que nada más nacer ambos están listos para que se encuentro sea amoroso, por los altos niveles de oxitocina, adictivo, por las endorfinas, y quede grabado de por vida, por las catecolaminas.

Si no hay parto, como sucede en las cesáreas programadas, el inicio suele ser bastante más difícil, por eso es importante que en esos casos se potencie al máximo la fisiología, es decir, que las cesáreas se hagan con el padre presente y favoreciendo el contacto piel con piel y la lactancia en el quirófano.

¿Por qué es tan importante la primera hora de vida?

Porque queda profundamente grabada a nivel cerebral, lo que significa activación y creación de nuevos receptores en algunas áreas cerebrales específicas etc…

Hay todo un sistema neuroendocrino poniéndose en marcha entre madre y recién nacido que permite no solo el inicio de la lactancia sino también del vínculo. Ahora sabemos que es clave en esas dos horas no molestar a madre y bebé, dejarles que se encuentren, no distraer… Porque si se respeta eso es luego más fácil que la crianza sea fácil, que madre y bebé se entiendan mejor por decirlo de algún modo.

parto

¿Qué consejo le darías a una mujer que se plantea parir en casa por primera vez?

La clave es que te atiendan buenos profesionales. Idealmente tiene que ser un equipo de matronas, hay que informarse bien siempre con mucha antelación, conocer sus estadísticas, filosofía de trabajo y experiencia, y tener una relación de confianza.

¿Qué crees que falta cambiar para que por fin las mujeres recuperen su parto? ¿Vamos por el buen camino?

Vamos avanzando, pero creo que hace falta que como sociedad nos concienciemos todos, no solo las mujeres, de que el parto es parte de nuestra sexualidad y por eso es tan delicado y hay que tratarlo con tanto cuidado. Estamos hechas para parir. También falta que muchos profesionales apuesten por reciclarse y se formen en la evidencia científica.

"Es clave en las dos primeras horas no molestar a madre y bebé, dejarles que se encuentren, no distraer…", Ibone Olza

¿Qué consecuencias puede tener para madre y bebé sufrir violencia obstétrica en el parto, y qué pueden hacer para sanar esa herida emocional?

Que haya violencia obstétrica no significa necesariamente que se produzca una herida emocional, son cosas distintas. La herida la deja el parto traumático, que puede ser por violencia obstétrica o por otras razones diferentes.

El trauma es subjetivo. Para sanarlo hay que integrar la historia, contarla a quien sepa escuchar, poco a poco ir valorando qué secuelas deja o cómo ha afectado a nivel psíquico, a la lactancia, al vinculo, a la sexualidad, a la relación de pareja, al bebé… En cada caso habrá que ir sanando poco a poco y de manera individualizada, el papel de los grupos de apoyo en esos casos es fundamental. Si las secuelas psíquicas son importantes lo mejor es buscar ayuda de una profesional de la salud mental perinatal.

En Bebés y más | Neurobiología del parto, por Ibone Olza, Una de cada diez mujeres en España afirma haber tenido un parto traumático, según un reciente estudio

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