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Estoy de parto: ¿Cada cuánto me tendrían que hacer un tacto vaginal?

Estoy de parto: ¿Cada cuánto me tendrían que hacer un tacto vaginal?
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Cuando un obstetra o matrona quiere saber cómo evoluciona un parto realiza a las mujeres un tacto vaginal. Se trata de una intervención en la que se introducen dos dedos en la vagina con el fin de utilizar el sentido del tacto del profesional para determinar cuánto ha dilatado la mujer.

El problema es que no es una “prueba” que pueda hacerse muy a menudo, porque el tacto vaginal, además de ser molesto para muchas madres y además de generar ansiedad, puede aumentar el riesgo de infección y puede ayudar también a la madre a desconectar de su cuerpo y de su parto y (re)conectar con el mundo, distrayéndola.

Por esta razón se recomienda hacer los mínimos tactos vaginales posibles y para determinar esos mínimos el Ministerio de Sanidad ha valorado la evidencia científica al respecto y ha explicado en la Guía de Práctica Clínica sobre la Atención al Parto Normal cuántos tactos serían deseables para una mujer que está de parto.

Qué dice la evidencia científica

En un estudio en el que se analizaron a 146 madres que dieron a luz en 1986 y que padecieron una infección al dar a luz, comparadas con el total de partos ese año (8428) en Nigeria, se observó que los factores que predisponían a padecer una infección puerperal eran la anemia en el embarazo (aumentaba el riesgo en un 69,2%), trabajo de parto prolongado, definido como un periodo superior a 12 horas (aumentando el riesgo un 65,7%), la realización de cinco o más tactos vaginales (aumentaba el riesgo en un 50,7%) y la ruptura artificial de membranas (aumentaba el riesgo en un 31,5%).

Otros estudios comentan algo parecido, siendo especialmente relevante el número de tactos vaginales realizados a la hora de predecir una infección materna y/o neonatal. Es decir, hay una relación directa entre el número de tactos hechos a una mujer y el riesgo de padecer una infección tanto la madre como el bebé.

Cuáles son las recomendaciones

Sabiendo esto, el Ministerio de Sanidad recomienda:

  • Que en condiciones normales los tactos vaginales se realicen cada 4 horas.
  • Que se realizarán exploraciones vaginales antes de 4 horas en aquellas mujeres cuyo parto progrese lentamente, si hay presencia de complicaciones o si la mujer manifiesta sensación de querer pujar (en estos casos los profesionales pueden saltarse la norma de las 4 horas para hacer una valoración en ese momento concreto).

Y antes de hacer un tacto vaginal se debe tener en cuenta lo siguiente:

  • Debe confirmarse que el tacto es realmente necesario y que la información obtenida será importante en el devenir del parto, pues permitirá tomar decisiones.
  • Que un tacto vaginal es una exploración que puede llegar a ser muy molesta, sobretodo si la mujer no se siente cómoda, y no hablo físicamente, sino psicológicamente, con dicha invasión. Con esto quiero decir que es imperativo que el profesional se presente, que comunique exactamente lo que va a hacer, que explique qué espera encontrar, que resuelva cualquier duda al respecto, que se realice con la máxima privacidad y, evidentemente, que lo haga con el consentimiento expreso de la madre y en un clima de máximo respeto.
  • Que los tactos vaginales se asocian a un mayor riesgo de infección
  • Que en caso de no hallar los resultados esperados, éstos se comuniquen con delicadeza, con empatía y mostrándose, el profesional, tan cercano a la mujer como ésta requiera (es decir, que resuelva todas las dudas de la madre y que se preste por si puede hacer algo por ella).

No sé qué experiencias habéis tenido vosotras con los tactos vaginales, pero me he encontrado a mujeres que se lo han tomado como algo más en el parto, sin problema alguno, y otras que han visto como profesionales y estudiantes casi hacían cola para tocar su vagina para tener que acabar oyendo de boca del ginecólogo “no progresa… claro, se lo hemos tocado tanto que al final le hemos endurecido el cérvix”, acabando el parto, como imagináis, en cesárea.

Más información | Guía de Práctica Clínica sobre la Atención al Parto Normal
Foto | Eyeliam en Flickr
En Bebés y más | El tacto vaginal, La línea púrpura: una alternativa a los tactos vaginales

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