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El emotivo vídeo donde las niñas comparten una lección de autoestima y amor propio con sus madres
Nuestras experiencias

El emotivo vídeo donde las niñas comparten una lección de autoestima y amor propio con sus madres

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¿Alguna vez te has quejado frente al espejo acerca de tu apariencia o de algo en ti que no te gusta? Probablemente la mayoría de las mujeres lo hemos hecho en algún momento de nuestra vida. ¿Te has puesto a pensar por qué lo hacemos? A veces solemos ser muy críticas con nosotras mismas, en lugar de enfocarnos en resaltar todo lo positivo que tenemos.

Es por eso que ha resonado en mí un vídeo que vi recientemente, en el que un grupo de niñas le muestra a sus madres cómo y por qué aman algo que para otras personas podría no ser tan fácil: su cabello, dando una bonita lección sobre autoestima y amor propio.

El vídeo

El equipo de la sección de "Estilo" del sitio Today decidió hacer un experimento acerca de cómo se sienten las mujeres respecto a sus cuerpos. Uno de los temas que tocaron, fue el cabello, que para muchas mujeres, es una de las cosas que desearían fuera diferente: las mujeres con cabello lacio lo desean con más volumen, mientras que las que lo tienen con rizos muy marcados desearían tener cabello más manejable.

Pero, ¿qué pasa si reconocemos lo positivo que tienen las características de nuestro cuerpo y nuestro aspecto físico? Es justamente lo que ocurre en el vídeo que a continuación les muestro, donde aparecen madres e hijas con el pelo rizado.

Algunas mencionan que al principio deseaban que su cabello fuese diferente, para sentir que eran como las demás, pero poco a poco fueron aprendiendo que esas características de su pelo, era lo que las hacía únicas, diferentes y sobre todo, ellas mismas.

Tal vez no todas las mujeres nos identifiquemos con el tipo de cabello de las mujeres y niñas que ahí aparecen, pero probablemente todas podamos pensar en alguna parte de nuestro cuerpo que no nos encanta del todo, y que podríamos comenzar a ver como lo hacen esas niñas.

Mi experiencia con un cabello distinto al mío

Hay un punto en el vídeo, que fue el que particularmente me hizo pensar en la responsabilidad que tengo como madre de una niña. Una de las mujeres contaba que a ella solía disgustarle su cabello porque su madre no sabía qué hacer con él, así que constantemente se lo cortaba y lo peinaba para que fuera distinto.

Esto es algo similar a lo que me ocurre con mi hija. Toda mi vida, en los días buenos o malos, mi cabello era entre lacio y ondulado, por lo que no batallaba para peinarlo o acomodarlo, aunque en ocasiones me resultara aburrido. Entonces nació mi hija, dominando los genes del lado paterno, teniendo así una abundante cabellera de pelo rizado.

Mi primera reacción como madre primeriza y enamorada, fue adorar esa melena rizada, que me resultaba muy peculiar después de estar acostumbrada a lidiar solo con cabello lacio toda mi vida. Pero conforme fue creciendo, me fui encontrando con algunos problemas: ¡se enredaba demasiado!

Cada día era (y en ocasiones aún es) una lucha constante, porque esos hermosos y delicados rizos se enredaban unos con otros, haciendo algo laborioso el peinar a mi hija. Con el paso del tiempo y el peso y longitud de su cabello, los rizos desaparecieron un poco y ahora su pelo es más ondulado que rizado, aunque aún tenemos problemas en el departamento de enredos.

Nuestra responsabilidad como madres de mujeres

Mama Hija

Con todo esto, a lo que quiero llegar es lo siguiente; muchas veces me quejé en voz alta del cabello de mi hija. Decía cosas como "¡Qué difícil es peinar este cabello!" o "Espero que con el tiempo deje de estar tan rizado", sin darme cuenta del mensaje que le estaba dando a mi hija.

Mi trabajo como madre, pero especialmente como mamá de una niña, es asegurarme que ella crezca segura y confiada de su cuerpo. Que no crezca con prejuicios tontos porque su cabello es de una forma u otra. Que vea lo positivo en cada rasgo de su físico, en lugar de enfocarse en lo negativo.

Y no hablo solo del cabello, sino del físico en general. Mi mentalidad sobre esto cambio cuando leí el mensaje de una madre, y que compartimos hace tiempo en Bebés y más: la importancia de hablar positivamente sobre nuestros cuerpos frente a nuestras hijas. Quizás se nos olvida pero es muy cierto: nuestras hijas están escuchándonos todo el tiempo.

Expresiones como "detesto mi barriga" y "ojalá no estuviera tan gorda" las he ido eliminando de mi vocabulario, pues ella siempre está escuchando. Así que si yo he aprendido a aceptar mi cuerpo, además de hacerlo por mí misma, ha sido también para mi hija.

No sólo me aseguro que evite crearse prejuicios y críticas ridículas sobre el aspecto físico, sino que trabajo a su lado por ver siempre el lado positivo, y amar lo que nos hace únicas y diferentes.

Foto | Pixabay, iStock
Vía | Today
En Bebés y más | Una madre nos recuerda la importancia de hablar positivamente sobre nuestros cuerpos frente a nuestras hijas, Cuanto más te obsesiones con tu peso mayor es el riesgo de que se obsesione tu hija

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