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Un error médico acaba con la vida de un bebé

Un error médico acaba con la vida de un bebé
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No puedo imaginar como ha llegado a suceder esto. Un bebé ha fallecido por culpa de un error médico gravísimo en Madrid. Se trataba del pequeño Rayán, el hijo de la primera víctima mortal de la gripe A en España. Lo sucedido es incomprensible y deja el alma en vilo, más alla de las palabras y el horror.

La madre de Rayán era Dalila y murió por neumonía tras ser ingresada al acudir por tercera vez a urgencias debido a dificultades respiratorias. El niño nació por cesárea y se encontraba desde entonces en cuidados intensivos.

Ha muerto no por una complicación de su grave estado, sino por un error médico terrible. La leche que se le daba por via nasogastrica le fue inyectada por via intravenosa. La enfermera que cometió la negligencia era nueva en el servicio y la persona que debía supervisar su trabajo se había ausentado en ese momento de la sala. El pequeño murió horas después por una embolia fulminante y sin que se pudiera hacer nada para salvarlo.

Los sindicatos critican que las prácticas se realicen en un servicio tan delicado y denuncian las graves deficiencias de personal del Gregorio Marañón que provocan que el personal esté superado por las circunstancias.

Las autoridades del Gregorio Marañón y los responsables políticos están desolados y dispuestos a asumir las responsabilidades humanas del caso, pues sin duda alguna la familia va a denunciar.

¿De verdad este tipo de errores son inevitables? No hablamos de un pedido que se retrasa, de una venta mal llevada, de un papel que se extravía. Hablamos de vidas humanas destrozadas por una negligencia intolerable.

Cuando suceden estas cosas siempre se hace un llamamiento a la calma. Pero yo me quedo sobrecogida pensando en lo desprotegidos que estamos y aumenta mi desconfianza de los sistemas sanitarios y de los grandes hospitales, a los que acudimos pensando que nos ofrecerán lo mejor, pero en los que podemos perder la vida por una estupidez que nunca, nunca, debe permitirse que pueda llegar a suceder.

No se si era inviable en este caso, pero los padres siempre deberíamos poder estar al lado de los niños hospitalizados excepto en casos muy especiales, velando por ellos, siendo quienes tomemos las decisiones una vez informados por los profesionales.

Desde aqui, mi pena y mi indignación, mis lágrimas, para esta familia. No tengo palabras para transmitir todo lo que siento.

Via | El Pais
En Bebés y más | Una joven que estaba embarazada, primera muerte por gripe A en España

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