El récord Guinness que solo una madre podría romper: correr 100 metros descalza sobre piezas de Lego

"Olvídate de las botas de acero: los pies de esta mujer están forjados en los fuegos de la maternidad", señalan en redes sociales

Lego Record Guinness
Sin comentarios Facebook Twitter Flipboard E-mail
lucy-ortega

Lucy Ortega

Colaboradora

La mayoría de las personas que tenemos hijos o que convivimos con frecuencia con niños pequeños, hemos tenido la desventura de pisar una pieza de Lego. Y digo desventura, porque quienes lo hemos vivido sabemos que pisar un Lego abandonado en el suelo es una de las cosas más dolorosas del mundo.

Y lo es tanto, que hace algunos años la misma empresa obsequió por tiempo limitado unas zapatillas especialmente diseñadas para evitar esa terrible tortura.

Sabiendo lo doloroso que puede ser, seguro todos evitamos pisar esas piezas... excepto una madre de Nueva Zelanda, que no solo lo ha hecho por voluntad propia: también ha roto un récord Guinness al hacerlo.

Se trata de Gabrielle Wall, quien, de acuerdo con la página oficial de los récords Guinness, lo ha logrado al correr descalza sobre 100 metros de piezas de Lego en 24,75 segundos.

Este récord, que obtuvo en enero de este año, recientemente se volvió viral cuando fue publicado en forma de reel en la cuenta oficial de Instagram de los récords Guinness, donde ha alcanzado más de 11 millones de reproducciones:

Los comentarios, por supuesto, no se hicieron esperar. Y mientras en la descripción del reel no se especifica que se trata de una madre, las personas han deducido que ese récord solo podría haberlo hecho alguien que tuviera hijos:

"Ella acaba de destrozar el récord mundial de correr descalza sobre piezas de Lego… lo que solo prueba una cosa: es 100% mamá. Sin entrenamientos olímpicos ni entrenadores secretos, solo años de viajes a medianoche al baño esquivando minas de Lego dejadas por sus hijos. Olvídate de las botas de acero: los pies de esta mujer están forjados en los fuegos de la maternidad", señaló uno de los comentarios.

La pista se construyó con 300 kilogramos de piezas de Lego, donadas por la organización benéfica Imagination Station de Nueva Zelanda, que utiliza Legos en sus clases de robótica y mecánica educativa para niños.

Inicio