Compartir
Publicidad

Gracias a la congelación de su tejido ovárico cuando era una niña, hoy ha podido ser madre

Gracias a la congelación de su tejido ovárico cuando era una niña, hoy ha podido ser madre
0 Comentarios
Publicidad
Publicidad

Hemos conocido casos de mujeres que se han convertido en madres gracias a un trasplante de tejido ovárico viendo la eficacia de esta técnica a corto plazo, pero es la primera vez que conocemos un resultado feliz a largo plazo. Se trata de una mujer que gracias a la congelación de su tejido ovárico cuando era una niña, ha podido ser madre.

Han pasado ya 22 años desde los primeros estudios sobre esta técnica y hoy podemos conocer casos realmente asombrosos de las primeras niñas en las que se practicó y hoy tienen edad de ser madres.

La protagonista de esta historia ha tenido que atravesar por una sucesión de procedimientos para ser conseguirlo. Pero empecemos por el principio. A diferencia de los casos que se han dado hasta ahora, no se trata de una paciente con cáncer. A los 5 años fue diagnosticada de una patología hematológica llamada anemia de células falciformes para la que los médicos recomendaron un trasplante de médula que recibiría de su hermano.

Antes del trasplante, la niña tendría que ser sometida a quimioterapia o radioterapia, para minimizar las posibilidades de rechazo al nuevo órgano. Por eso, a los 13 años se le extirparon y congelaron 62 fragmentos de la corteza de su ovario derecho. Lo curioso es como aún no le había llegado su primera menstruación, el que se extrajo era todavía tejido ovárico inmaduro y ha demostrado que es capaz de madurar y ser fértil.

La niña se curó de la anemia y como era esperable, desarrolló fallo ovárico y por tanto, no podría concebir de forma natural. Cuando quiso tener un hijo, se sometió a otra intervención para implantar el tejido ovárico que había sido congelado 10 años antes.

Se le implantaron 15 fragmentos y a los cuatros meses se empezó a observar actividad ovárica. Cinco meses después de la operación, la mujer menstruó por primera vez. Más de dos años después del trasplante se quedó embarazada y en noviembre de 2014 dio a luz a su bebé.

Es el final feliz de un historia que tiene como protagonista al primer niño nacido gracias a la criopreservacion de corteza ovárica (CCO) a largo plazo y a una mujer que luchó para cumplir su sueño de ser madre.

Foto | Thinkstock
Vía | El Mundo
Más información | Human Reproduction
En Bebés y más | Logran que una mujer sin ovarios se quede embarazada

Temas
Publicidad
Comentarios cerrados
Publicidad
Publicidad
Inicio