Compartir
Publicidad
Publicidad

Bardem y Penélope han sido padres: los famosos y los hijos que no se ven

Bardem y Penélope han sido padres: los famosos y los hijos que no se ven
Guardar
7 Comentarios
Publicidad
Publicidad

La noticia saltó ayer en España y en medio mundo, donde los actores Javier Bardem y Penélope Cruz son reconocidos. Nos lo contaban nuestros compañeros de Poprosa: Penélope y Bardem ya son padres.

La pareja, que hizo sacar los pañuelos al personal con una escena de declaración de amor en público del actor a su pareja en una gala de entrega de premios, ha sido muy reservada en todo lo que respecta a su relación: boda y embarazo casi casi secretos.

Como era de suponer, la llegada del bebé no iba a ser una excepción, y se ha producido en el más absoluto hermetismo, en la clínica Cedars Sinai de Los Ángeles (Estados Unidos), donde Penélope Cruz y Javier Bardem han buscado la máxima intimidad posible.

Por supuesto, no sabemos nada de cómo se produjo el nacimiento, ni cómo está la madre o si el bebé es niño o niña (aunque parece ser que las últimas informaciones señalan que es un varón). Bueno, tampoco es que nos importe demasiado, ¿no?

Pero tanto secretismo ha granjeado a la pareja de actores cierta “mala fama”, fama de engreídos y seres superiores envueltos en un halo de antipatía. La prensa más rosa se ceba en ellos por no mostrarles a la criaturita, por no vender su vida.

Todo sea que pronto nos sorprendan con una exclusiva con las mejores fotos del bebé y los felices papás, aunque no me parece su estilo. Algunos famosos que empezaron así después se han arrepentido porque no deseaban mostrar más a sus hijos y no ha sido posible (lo cual tampoco me parece justo, rectificar es de sabios, pero si no te dejan…).

Si fuera famosa, no mostraría a mis hijos por…

Mira que esta pareja tampoco me cae especialmente simpática, pero entiendo y respeto su actitud. ¿Cuáles pueden ser las razones para que no muestren a sus hijos, para que no los expongan a la “vida pública”?

  • Sus padres desean preservar la intimidad del niño, como la de ellos mismos cuando no están trabajando. Tiene que ser muy duro llevar un grupo de fotógrafos y periodistas cargados con cámaras detrás, y si los mayores resignados pueden hablar del “peso de la fama”, un bebé y un niño en cualquier caso debería salvarse de ello. No importan que emborronen su rostro después, si las cámaras están ahí, el niño vive las persecuciones.
  • Para lograrlo, probablemente no vivan en España, donde la cultura de la prensa del corazón sobrepasa el rosa oscuro y se convierte en un fenómeno digno de analizar, donde la vida y la privacidad de las personas importa un comino si hay carnaza.
  • De este modo se aseguran su fama de antipáticos, de engreídos y de seres superiores que no desean nada de la prensa, con lo cual, al final aumentan el grado de “seguridad” en lo que se refiere a persecuciones indeseadas.
  • En el hospital, han preferido la intimidad. No sé muy bien cómo ha trascendido la noticia del lugar exacto, y ya veremos cómo se las arreglan para salir de ahí sin ser vistos, pero sin duda un grupo de fotógrafos a las puertas del centro ya es bastante motivo para ponerse más nerviosa a la hora de parir. Ya os he hablado de que no me gustaría que mi bebé fuera el primer bebé del año y de que me gusta la intimidad en el postparto inmediato, así que yo optaría por el mismo camino: no decir nada acerca de dónde voy a parir.

Yo la verdad es que si fuera famosa no sé cómo me plantearía la llegada de un bebé, si más al estilo Banderas-Melanie Griffit, más permisivos y amables con la prensa cuando están en España, o al estilo Bardem-Pe.

Lo de vivir fuera de España facilitaría cierto anonimato y apertura al público en casos puntuales y deseados, pero analizando los puntos anteriores creo que inclinan la balanza al lado del hermetismo…

Como padres, no creo que debamos permitir que el peso de nuestra fama recaiga sobre nuestros hijos, porque no todo es de color de rosa ni tan amable en el lado del famoseo, al menos como se vive en muchos países, y los pequeños no tienen por qué sufrirlo.

Por otra parte, como figura pública creo que podría hacer determinadas cosas que tal vez harían bien, por ejemplo me gustaría ser una de las famosas que amamantan.

Pero probablemente y en definitiva mi hijo sería de “los que no se ven”, por mucho que me convirtiera en “la mala de España”. Seguro que era por una breve temporada, que siempre hay nuevos “malos” a los que atacar… y mientras tanto el niño o niña estaría tranquilito.

Foto | penelope-cruz.net
En Bebés y más | La necesidad de intimidad en el postparto, La dieta bebé: las famosas comen potitos de bebé para mantener la línea, La repentina paternidad de Cristiano Ronaldo

Temas
Publicidad
Comentarios cerrados
Publicidad
Publicidad
Inicio
Inicio

Ver más artículos