Compartir
Publicidad

"Niño bebé, chupete y a la cuna"

"Niño bebé, chupete y a la cuna"
Guardar
5 Comentarios
Publicidad
Publicidad

No sé si alguna vez cuando erais pequeños escuchasteis una cancioncilla que decía “Niño bebé, chupete y a la cuna” de boca de vuestros compañeros de clase, que normalmente iba dirigida a algún niño cuyo comportamiento, por lo que fuera, se consideraba de niños más pequeños (por haberse meado en clase, por irse llorando de una pelea,…).

Yo recuerdo esa cancioncita de mi infancia (no me la cantaron nunca, pero sí la escuche varias veces) a modo de burla y os aseguro que los destinatarios no solían estar demasiado contentos, más que nada, porque se solía cantar por varios niños, al unísono, de manera casi acusatoria.

Bien, pues ya la tenía casi olvidada, algo lógico pues han pasado ya unos cuantos años desde que fui al cole, cuando hace unos días mi hijo de 5 años empezó a cantarla porque sí: “Niño bebé, chupete y a la cuna”. Me dejó estupefacto. Me agaché para recoger los ojos del suelo, que se habían salido de las órbitas, y me dirigí a mi mujer para preguntarle: ¿Has oído lo mismo que yo?

No se la cantaba a nadie en concreto, sino que la canturreaba como quien repite constantemente en su cabeza una mala canción (es lo que tienen las canciones malas… cuanto peor es, más grabada se te queda). Mis temores se confirmaron cuando le volví a oír cantar la frasecita maravillosa y me entró un ligero aire de frustración y cabreo (ya digo, ligero), por ver que semejante tontería siguiera existiendo aún ahora.

Yo que la daba por extinguida… yo que pensaba que había muerto al crecer mi generación y resulta que los niños de 5 años, nacidos en el 2006, se la saben también.

¿Será que pasa de niño a niño en los colegios y nunca sale de ellos? Es decir, los mayores la cantan, los pequeños la aprenden y la siguen cantando hasta que son mayores, entonces los pequeños la aprenden y la rueda sigue y sigue hasta nuestros días, formando parte de la herencia escolar durante décadas sin poder extinguirse jamás.

Podría ser así. También podría ser que algún padre con pocas luces utilizara la canción para reírse de algún niño, o incluso de su propio hijo y que éste utilizara luego la canción para reírse de algún niño más pequeño… Podría ser, pero esta hipótesis es aún más triste que la primera.

El caso es que además del ligero cabreo y la indignación de ver que los niños de ahora también se ríen de sus compañeros, me hizo gracia oírsela a mi hijo porque enseguida me hice una imagen de los compañeros y compañeras de su clase.

Me acordé de ese niño que llevó chupete hasta el año pasado, de la niña que iba en cochecito a todas partes, de la que aún lloraba a mediodía porque su madre no venía a buscarla, de la que se pasó todo el curso saliendo con la ropa de repuesto porque no aguantaba el pipí, del niño que aún llevaba pañal por las noches porque se le escapaba a veces y pensé: “pues no sé a quién se la habrán cantado, porque merecedores son la mayoría”. Es decir, lo estaban cantando niños que acaban de dejar de ser bebés hacía cuatro telediarios.

En fin, así de triste es el mundo. Así de crueles llegamos a hacer a nuestros hijos, que son capaces de cantar semejantes tonterías para reírse de otros niños cuando sólo tienen 5 años. Miedo me da cuando tengan unos años más. Espero equivocarme.

Foto | Flushboy
En Bebés y más | Reírse con ellos, no de ellos, Los niños de las escuelas privadas utilizan más el maltrato psicológico que los de las escuelas públicas

Temas
Publicidad
Comentarios cerrados
Publicidad
Publicidad
Inicio
Inicio

Ver más artículos