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El niño de 9 años del pasado que habló de sexo como lo harán los niños del futuro

El niño de 9 años del pasado que habló de sexo como lo harán los niños del futuro
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Hace un mes, más o menos, me pasó una conocida este vídeo para preguntarme por mi opinión, sobre todo, en lo referente al sexo. Se trata de un extracto de 12 minutos del documental “D’amore si vive” (De amor se vive), de Silvano Agosti, que no deja indiferente a nadie.

En él, vemos a un niño de 9 años hablando de muchas cosas, y de entre ellas, de sexo. Y sorprende porque el documental se estrenó en el año 1984, hace ahora 32 años. Cuando lo vi, me quedé tan sorprendido, tanto, que solo pude titular esta entrada de este modo: el niño de 9 años del pasado que habló de sexo como lo harán los niños del futuro.

Franck y su modo de ver la vida

Cuando acabé de ver el vídeo solo quise saber más. De dónde había salido, quién era este niño y, sobre todo, qué había sido de él. Si este vídeo se grabó cuando tenía 9 años, ahora debe tener mínimo 41 años (contando que quizás se grabó antes de 1984), así que somos muchos los que nos preguntamos qué habrá pasado con él y con sus sueños (y muchos los que no hemos encontrado nada).

Y es que sin duda se trata de un niño tremendamente inteligente que con solo 9 años tiene una madurez que muchos jóvenes querrían para sí. Vamos, que cuando lo vi se me rompieron un montón de esquemas en relación a la infancia y, de hecho, en relación a la vida. Como si acabara de escuchar a un pequeño filósofo dando sus argumentos para ser feliz, sin pararse a pensar en lo que los demás puedan pensar sobre ellos. Y es que no espera la aceptación del adulto que le entrevista, no intenta agradarle. Ni siquiera le importa el juicio que pueda llegar a hacerle, porque tiene muy claro cómo quiere vivir.

Pero, ¡habla de sexo!

Claro. Un niño de 9 años que tiene una madurez digna de un joven de, no sé, ¿más de 18 años? Es bastante lógico que hable de ello entonces, pero con la limitación de la falta de experiencia. Y es lógico que hable así de ello si son sus primeras experiencias, las de juventud, cuando se está experimentando, cuando lo del amor es bastante relativo porque no solo intentas conocer a la persona que tienes al lado, sino también a ti mismo.

No digo con esto que los niños de 9 años tengan que tocarse unos a otros para conocerse, sino que en según qué situaciones o culturas, puede ser normal. En nuestra cultura occidental es impensable, claro, pero en otras culturas se tienen hijos desde bien pequeños, con 12 o 13 años incluso.

Que sí, que hablamos de un niño italiano, pero algo está claro: la educación que ha recibido en su casa dista mucho de ser la educación tradicional europea que todos conocemos. Porque con nueve años parece claro que gran parte de su discurso proviene de casa, de lo que allí ha aprendido, de ver a sus padres hablar, relacionarse, vivir, convivir... y de cómo se relacionan con él.

Me imagino a sus padres como una pareja muy liberal, muy conscientes de la realidad en la que viven y muy críticos con ella, y me los imagino muy comunicativos entre ellos y con Franck, un niño muy inquieto y curioso que probablemente ha podido "mamar" sus conocimientos y valores de ellos y de muchos otros adultos.

Y qué queréis que os diga, a mí no me preocupa. Hay quien habla de pederastia, de aprovechado, de "niño chulo" que ha engañado a una niña (si buscáis el vídeo en YouTube hay varias versiones, con decenas de comentarios). Pero no me preocuparía en exceso. No habla de que haya obligado a su amiga "a tocarse y besarse", explica que hablaron de ello y decidieron probar. Los dos quisieron hacerlo. No es una menor con un mayor de edad; él tiene 9 años. Y este, en concreto, es un niño muy maduro y, a mi parecer, lo suficientemente inteligente y honesto como para dejar de tocarla si ella dice "No".

"Vaya tortazo se dará cuando crezca y vea cómo es la vida"

En un pasaje del vídeo explica que no le gusta el colegio, y que sueña con tener una casa en el campo con piscina, y una novia con la que hacer el amor. Pero no lo sueña para ahora. Lo sueña para cuando sea mayor. Él se imagina la vida así, y mucha gente, en comentarios sobre el vídeo, le vaticina una cruda realidad que le quitará "tanta tontería" al niño.

Sin embargo, al final no es importante lo que dice (que también), sino su determinación. Quizás no haya logrado ese sueño, pero probablemente haya logrado otros igual o más importantes. Porque para conseguir algo, lo primero es tener claro que lo quieres conseguir, y parece que este niño tiene bastante claras sus prioridades.

Vamos, que si mi hijo con 9 años me dijera que es ese su sueño la animaría a conseguirlo: ¿Quién demonios no querría vivir así? Si lo consigue, perfecto. Si no, seguro que será capaz de soñar otros sueños, valga la redundancia, quizás hasta mejores, quizás no tan idílicos, pero sí con el convencimiento de que luchará por ellos sin importarle aquellas voces que siempre están dispuestas a decir a los demás que "no podrás", solo por la envidia de ver que otros intentan aquello que no se atreven ni a plantearse.

En fin, que no hablo más para que vosotros/as deis vuestra opinión sobre el vídeo. A mí me sirvió para abrir la mente y para confirmar algo que ya sabía: los niños tienen mucho, muchísimo que enseñarnos a los adultos. No porque hayan aprendido algo que no sepamos, sino porque aún no han perdido mucho de lo que nosotros carecemos, porque ya lo hemos olvidado.

En Bebés y más | 27 cosas que han de saber los niños a los 12 años (y mejor que las conozcan por ti), Educar a los niños para que sean responsables, 27 enseñanzas para que tu hija se convierta en una mujer fuerte y feliz

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