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Explicando "el caso Herodes" a un niño

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Ya temía yo hace unos días que al entrar en la iglesia (por un concierto navideño) mis hijas me preguntaran por la figura de Jesús en la cruz, aunque finalmente no llegó esa cuestión. Pero ante otro brete distinto sí me vi inmersa ayer. Cuando vas a ver un belén navideño con tus hijos, lo último que te esperas es acabar hablando de las historias más crueles de la Biblia.

Pero si un pequeño ve una figurita de un soldado atravesando a un bebé desnudo con una espada, probablemente nos preguntará qué está pasando ahí. En esa situación me vi ayer con mi hija de cuatro años, que ya había visto el belén en fechas anteriores, pero probablemente nunca con tanto detenimiento.

En general, ella sabe la historia del nacimiento de Jesús y los Reyes Magos, tanto porque la ha escuchado en el colegio (aunque no va a Religión) como por los villancicos, los regalos o ciertos dibujos que ha visto. Evidentemente, el episodio de Herodes y la matanza de los inocentes no es para ir contándoselo alegremente a los niños.

Así que ella no había oído hablar de esto. Recordamos cómo aparece citado "el caso Herodes" en la Biblia:

Herodes entonces, cuando se vio burlado por los magos, se enojó mucho, y mandó matar a todos los niños menores de dos años que había en Belén y en todos sus alrededores, conforme al tiempo que había inquirido de los magos. (Mateo 2:16)

Este episodio, del cual no existe más evidencia histórica que la que le podamos dar a la Biblia, sin duda es uno de los más recordados por su truculencia y el horror que supondría tal acción.

Entonces, siempre haciéndole ver a mi hija que estábamos ante una historia, un "cuento", le dije cómo se contaba que a un rey malvado le llegaron noticias de que iba a nacer un "nuevo Rey", otro rey mucho más poderoso que él, y entonces, para evitarlo, mandó matar a los bebés recién nacidos.

Al final, mi explicación se convirtió en la de una guerra de poderes, aunque mi hija no entendía cómo un bebé podía ser más poderoso que un rey mayor. Y tampoco por qué "el bebé rey" no era un príncipe y sus padres no eran los Reyes. Ni por qué los padres de los bebés no defendían a sus hijos.

Por cierto, que como los Reyes Magos también aparecen en el belén mi hija debió de acabar pensando que aquello era un "multirreino" o "poligarquía" bastante raros, porque en realidad ahora que lo pienso no sabrá lo que es "Oriente"...

Después de todo este episodio, me he dado cuenta de que necesitaré hablar con mis hijas más adelante sobre muchas historias de la Biblia, las bonitas y los sangrientas, de modo que los vean como lo que a mí y a mucha gente nos parecen, literatura que, tal vez en parte, pudo suceder.

No les negaré su realidad, pero sí les plantearé mis dudas, las incongruencias históricas, los episodios inverosímiles y destacaré el simbolismo y la poesía que se esconde tras los textos sagrados, de épocas y autores tan diferentes, y por cierto en ocasiones opuestos unos a otros. Si tuviéramos que demostrar la realidad de cada pasaje de la Biblia, nos perderíamos. Cuestión de fe, entonces.

Menos mal que entre mis explicaciones un poco improvisadas del "caso Herodes", ella pasó a la siguiente escena mucho más amable y costumbrista, y pudimos seguir disfrutando del belén sin más explicaciones complicadas... de momento. Ya os contaré si me vuelve a preguntar sobre el tema del asesino de bebés.

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