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Punset: Cinco consejos para hacer de un bebé un adulto capaz y feliz

Punset: Cinco consejos para hacer de un bebé un adulto capaz y feliz
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Este fin de semana Punset nos deja, con motivo del próximo lanzamiento de su libro “Viaje al poder del cerebro”, una amplia entrevista en la revista XL Semanal titulada “El misterioso poder del cerebro”. En ella, no podían faltar las reflexiones acerca de esos pequeños pero poderosísimos cerebros de los bebés.

Ya vimos que la imaginación es una de las armas del cerebro de los bebés que pueden desarrollar de forma prácticamente ilimitada y que nos resulta aún en gran parte desconocida. Pero no acaba ahí nuestro desconocimiento, ignorancia muchas veces resultado de creencias falsas.

Nosotros, como padres, podemos conocer un poco más cómo funciona la mente maravillosa del bebé y podemos actuar para que éste se desarrolle y crezca emocionalmente sano y feliz.

Aquí Punset nos deja cinco consejos para “crear” adultos capaces y felices, recordándonos que lo que vivan y aprendan como bebés y niños les marcará cuando sean mayores.

Son temas de los que hemos hablado ampliamente en nuestras páginas, y que viene bien recordar, desde por qué no hay que dejar llorar a un bebé en una entrevista del propio Punset a la importancia de la educación emocional del bebé y niño en uno de sus documentales.

Los bebés son una unidad de I+D. Su cerebro establece conexiones a una velocidad que jamás volverá a alcanzar. ¡Duplica su tamaño! Lo que aprendan en esa etapa marcará su vida adulta.

  • El bebé es dependiente. No le deje llorar. Hay quien defiende que es bueno dejar llorar al niño un rato o hasta que se canse. Esto es `opinable´, pero lo que es seguro es que los bebés no pueden gestionar un estrés excesivo. No pueden deshacerse de su propio cortisol. Los adultos hemos descubierto maneras de gestionar el estrés: llamar a un amigo o tomar una copa o un té. ¡Pero los bebés, no! Y a ellos les resultan estresantes cosas muy pequeñas ¡porque les va en ello la supervivencia!
  • La autoestima es vital. Dígale que lo quiere. A los seis años debes tener dos cosas fundamentales o no las tendrás ya: la primera, la autoestima suficiente para lidiar con el vecino; y la segunda, la consecuencia de lo bien que te han tratado: que te den ganas de seguir profundizando en el conocimiento de los demás. Para conseguirlas, es fundamental que te quieran y que te lo hayan hecho saber.
  • Un bebé no necesita vida social. Hay madres que dejan a su hijo en una guardería porque creen que el bebé necesita socializar. ¡En absoluto! Lo que precisan es atención y cuidados de alguien que los conozca bien. Hay que replantearse cómo cuidamos a los bebés, ¡y con esto no quiero decir que la mujer se quede en casa! Pero es imprescindible crear sistemas para ayudar a los padres.
  • Premiar es mejor que castigar. Los niños reaccionan mejor ante las recompensas. ¡Atención, papás y abuelos: es mejor ignorar las maldades de los bebés y recompensarlos cuando hacen las cosas bien! Distinto es cuando se trata de adolescentes. Con ellos es más eficaz el castigo. ¿Por qué? No lo sabemos todavía, pero quizá tenga que ver con que requiere mayor inteligencia cambiar de proceder cuando te equivocas que repetir aciertos cuando te premian por ello.
  • Educación emocional. La disminución de la violencia y el altruismo están vinculados al aprendizaje emocional. Y para ello es clave enseñar al niño a gestionar sus emociones. Hacerlo, aumenta en más de un diez por ciento el rendimiento de los alumnos. Demostrado. El siguiente paso es desaprender, renunciar a los prejuicios que nos impiden avanzar. A los niños, en lugar de preguntarles cuando salen del colegio «¿qué has aprendido hoy?», deberíamos preguntarles «¿qué has desaprendido hoy?».

Como vemos, son cuestiones importantes sobre la que muchas veces no nos paramos a pensar, y sobre todo algunas muy sencillas de realizar, como decirles a nuestros hijos que les queremos, dedicar tiempo a la educación emocional o premiar sus buenos comportamientos y sus logros.

También nos recuerda que la guardería no es necesaria para socializar, aunque de momento en nuestro entorno sea necesaria por otras muchas razones.

En fin, si conseguimos aunque sea aproximarnos a estos cinco consejos de Punset para hacer de un bebé un adulto capaz y feliz, estaremos contribuyendo a su desarrollo de la mejor manera posible.

Indudablemente muchos otros factores influirán en su felicidad futura, pero digamos que vamos abriéndoles algunas puertas que, además, son nuestra responsabilidad como padres.

Vía | XL Semanal
Más información | Eduard Punset
Foto | Flickr (peasap)
En Bebés y más | Documental de Punset: Educación emocional desde el útero materno, Documental: El cerebro del bebé por Eduardo Punset, ¿Como son los bebés por dentro?, por Punset

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