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Vigilar a los niños en la piscina: cuestión de seguridad y respeto

Vigilar a los niños en la piscina: cuestión de seguridad y respeto
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No nos cansamos de repetirlo, pero es que cada año se repiten noticias sobre accidentes en piscinas y, aunque hay desgracias inevitables, muchas otras podrían prevenirse. Por ello es importante vigilar a los niños en la piscina o en la playa, pero ya no solo por seguridad, también por respeto a los demás.

Esta reflexión está motivada por lo que he podido observar hace unos días en la piscina infantil de un hotel, y que me sorprendió bastante. Entiendo que en una piscina comunitaria el socorrista pueda darte cierta tranquilidad, sabes que está ahí, pero una persona sola no tiene ojos para tanto niño en la piscina.

A pesar de ello podías ver algunos niños pequeños solos en la piscina (me llamó la atención especialmente uno que no llegaría a los dos años), algunos padres alejados en las hamacas y sin poder verlos, otros que no estaban o al menos no “se manifestaron” cuando hubiera hecho falta…

Y es que no estamos hablando tan solo de una cuestión de seguridad: el comportamiento de los niños puede molestar a otros o ser peligroso (igual que en tantos otros entornos, como el parque). Pelotazos, chorros de agua en la cara, avasallar a los más pequeños… son algunos ejemplos que pudimos vivir u observar, sin que ningún padre interviniera.

Y como los peques sencillamente juegan, creo que deberían ser los padres los que estén ahí para llamarles la atención y explicarles lo que no se puede hacer. De este modo el silbato del socorrista trabajaría menos y los bañistas disfrutarían más. También los padres que quieren disfrutar del baño cerca de sus hijos estarían más a gusto, tranquilos, y no tendrían que prestar atención (y llamar la atención) a otros que no son sus hijos.

Niños en la piscina

Cómo es la piscina ideal

La piscina es un lugar de diversión y aprendizaje, pero para que no se convierta en un lugar peligroso o un “campo de batalla” donde los más mayorcitos de adueñan del espacio, hay que estar junto a ellos y advertirles de lo que se puede y no se puede hacer.

En este sentido está muy bien que en las piscinas comunitarias (en mayoría de las particulares como es lógico no hay tantas posibilidades) haya varias zonas de baño, piscinas pequeñas pata bebés, medianas para niños y las grandes para los mayores. Ojalá en estos casos también se respetaran “las medidas”, las características de cada piscina harían poco recomendable el baño para las personas a las que no van destinadas.

La de bebés, una piscina poco profunda en la que puedan “hacer pie” sostenidos por los padres o junto a ellos con flotador y manguitos… Además, se aceptan los juguetes de agua pequeños. La de los niños algo más profunda pero donde también hacen pie y hay elementos con los que se pueden divertir, toboganes, escaleras… siempre con precaución y se aceptan complementos de agua como balones, tubos de agua… siempre que sean bien utilizados.

Aprovecho para disentir de una medida cada vez más frecuente en piscinas comunitarias (en las de hoteles y complejos aún no se ha extendido la prohibición), que es la prohibición de todo tipo de juguetes en la piscina. Tampoco me parece lógico que, siendo elementos preparados para el agua y que no supongan riesgos (y que sean utilizados por los niños bajo la supervisión paterna), se prohíban todos los juguetes en la piscina.

De todas formas, toda esta “especialización” idílica en zonas separadas y en juguetes no peligrosos no quitaría para que los padres sigan estando pendientes de los pequeños. Y, en cualquier caso, mejor hablar de la piscina con los niños antes. Nunca es demasiado pronto para enseñarles, así la próxima vez que vayamos a la piscina será todo más fácil y divertido.

No queremos estar constreñidos en la piscina, o simplemente flotar como nenúfares para no salpicar. Queremos divertirnos, hacer ejercicio, aprender a nadar, a bucear, jugar, tirarnos por el tobogán, lanzarnos la pelota… pero sin molestar o poner en riesgo a nosotros mismos ni a los demás.

Por todo ello en nuestros consejos de seguridad remarcábamos este punto: la vigilancia sobre los niños ha de ser continua en la piscina. Un segundo puede ser crucial a la hora de advertirlos, sacarlos del agua o que molesten o dañen a otros en el agua.

Fotos | Eva Paris en Bebés y más y BuzzFarmers en Flickr-CC
En Bebés y más | Los peligros de las piscinas hinchables, Previniendo ahogamientos infantiles, Disfrutar con el bebé en la piscina

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