La hormona del crecimiento es una medicación de uso hospitalario

Hace un tiempo se habló en Bebés y más del uso de la hormona del crecimiento en aquellos niños con criterios para ser administrada y se abría la posibilidad de ser utilizada también en aquellos que tuvieran una estatura baja sin causa aparente.
Los criterios para el uso de la hormona son el retraso de crecimiento debido a deficiencia de la hormona, el Síndrome de Turner en niñas, en caso de enfermedad renal crónica, en el síndrome de Prader-Willi, y en aquellas situaciones en que haya un retraso de crecimiento y el uso de la misma se haya establecido como seguro.
En estas situaciones el tratamiento supone un beneficio tal que supera los riesgos del mismo. Por ello su uso está indicado y está fuera de toda duda.
Sin embargo hace años se constató el uso de la hormona en personas sanas de manera clandestina (para aumentar el crecimiento, para aumentar el rendimiento físico o para frenar el envejecimiento en adultos) con el consiguiente riesgo para la salud y es por ello que fue clasificada como medicación de uso hospitalario.




Lo mejor cuando estamos buscando un bebé o quedamos embarazadas es dejar los medicamentos de lado y por supuesto, no automedicarse.
Noticias cómo ésta hacen pensar, más que en un milagro, en una negligencia médica y hasta qué punto puede llegar una anestesia mal administrada a la hora del parto a afectar al bebé que nace.
El paracetamol es uno de los medicamentos considerados permitidos durante el embarazo. Es el fármaco que generalmente se prescribe como analgésico a las embarazadas, supuestamente siempre que sea estrictamente necesario.
A pesar de las controversias que la homeopatía suscita en la actualidad, es uno de los métodos de medicina alternativa más populares. 

