
La lactancia materna tiene grandes beneficios para el bebé, pero también para la madre. Se ha demostrado que las madres que amamantan tienen menos riesgo de desarrollar diabetes, colesterol alto y enfermedades cardíacas, y según una reciente investigación, también tienen menos riesgo de hipertensión.
Investigadores de la Universidad de Carolina del Norte han querido conocer la correlación que existe entre dar de mamar y los riesgos posteriores que corre una madre de sufrir hipertensión.
En una muestra de 56.000 mujeres estadounidenses hallaron que aquellas que habían alimentado exclusivamente con leche materna a sus hijos al menos seis meses eran menos propensas a desarrollar hipertensión en catorce años que las que no lo habían hecho.







La alimentación durante el embarazo es muy importante, más de lo que suele creerse. Los nutrientes que asimila el organismo mientras el bebé se está gestando influyen decisivamente en la buena salud del embarazo y del niño.
La preeclampsia es una hipertensión que sufren las mujeres embarazadas y que conlleva algunos riesgos tanto para la madre como para el bebé si no se diagnostica a tiempo y se trata adecuadamente.