
Si emitimos un sonido, el bebé intentará respondernos. Si movemos la mano ante él, o cerramos los ojos, intentará hacer el mismo movimiento. A los niños pequeños les gusta imitar lo que ven y oyen, pero sólo si el modelo lo perciben como un “buen ejemplo”.
Por el contrario, los niños optan por no seguir el ejemplo de quien perciben como poco fiable, según un estudio realizado en la Universidad Concordia de Montreal, en Canadá por expertos del Departamento de Psicología de la Universidad Concordia, miembros del Centro de Investigación en Desarrollo Humano.
Los niños pequeños se dan cuenta de más de lo que se pensaba hace unos años. Conforme avanzan las investigaciones sobre ellos y el modo en que funciona su cerebro, se hace patente que son muy observadores e inteligentes.








