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Cuando los pequeños dicen palabras feas

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¿Os ha pasado alguna vez que, estando tranquilamente con vuestros hijos, de repente dicen una palabra que os deja blancos como la nieve y sin saber qué hacer o decir? La pregunta que nos hacemos inmediatamente es que "cómo es posible que mi hijo diga algo así". Veamos qué pasa cuando los pequeños dicen palabras feas.

Y es que quién nos iba a decir a nosotros que nuestro hijo, que juega tan tranquilamente con sus juguetes y disfruta con los cuentos infantiles y las inocentes aventuras de su personaje animado favorito, de repente pueda decir palabrotas. Aunque tenemos que tener presente que, nos guste o no, este tipo de palabras acabarán siendo oídas por nuestros hijos, generalmente a partir de los dos años.

Pero no debemos alarmarnos en exceso ya que a estas edades no saben qué es lo que están diciendo. Seguramente lo habrán oído por ahí y han visto la reacción de la gente ante esa palabra: generalmente recibir una atención especial. Y eso es precisamente lo que hacen nuestros hijos cuando las nombran: intentan llamar nuestra atención.

Me explico: seguramente si nuestro hijo está pidiendo ayuda para hacer algo y nosotros, por el motivo que sea, no podemos atenderle en ese momento, él hará uso de algún tipo de palabra malsonante para que inmediatamente nos dirijamos a él y le hagamos caso. Aunque, como he dicho, no sabe qué significa la palabra en cuestión.

Tenemos que pensar que nuestros hijos, a esas edades, se encuentran en pleno desarrollo del lenguaje, y repiten e integran a su vocabulario la mayoría de las palabras que oyen en su vida diaria (de ahí la importancia de cuidar lo que se dice o hace delante de pequeños).

La forma en la que nuestros hijos aprenden cosas nuevas es mediante la observación de su entorno y la imitación, por lo que para ellos no es más que otra forma de experimentar con las cosas que han aprendido en sus "viajes de conocimiento".

Nosotros como padres debemos reaccionar de la mejor manera posible ante esta nueva situación en la que nuestro hijo nos ha sorprendido con palabras nuevas en su repertorio que no son apropiadas. Nosotros seremos los que le daremos un significado a esa palabra según cómo reaccionemos.

En un principio, lo más normal sería enfadarnos y decirle a nuestro hijo que esas cosas no se dicen porque son feas; nada más lejos de la realidad, ya que si no queremos que esta escena se repita varias veces a lo largo de su infancia, lo aconsejable es no reaccionar volviéndonos locos.

Por otro lado, tampoco es aconsejable reírse para quitarle importancia al asunto, porque entonces el pequeño puede entender que la reacción ante esas palabras es de diversión, y volvería a repetirla otras veces esperando obtener el resultado esperado: la risa y divertimento de la persona a la que se le dice (y dudo mucho que sea lo que pasa la mayoría de las veces que alguien le dedica esas palabras a otra persona, ¿verdad?).

No podríamos dar una fórmula mágica para reaccionar ante estas situaciones, pero si es cierto que a partir de los dos años, cuando ocurra, lo mejor es no prestar atención a las palabrabrotas que nuestro hijo ha dicho, sin reacción alguna (como con cara de poker). Y sobra decir que, como modelos que somos para ellos, no usarlas nosotros delante de ellos

Generalmente no son necesarias intervenciones específicas donde se empleen sofisticadas técnicas de modificación de conducta, pero si es cierto que si persisten tendremos que establecer límites y consecuencias.

Hay que pensar que si en el lenguaje de nuestro día a día usamos normalmente palabrotas o insultos que no tienen que ser excesivamente malsonantes (tonto o bobo), no podemos exigirle a nuestro hijo que nos las utilice o incluso que no nos insulte a nosotros cuando se enfade con nosotros.

A medida que se vaya haciendo mayor, si queremos podemos explicarle qué significan esas palabras que suenan tan mal y por qué no podemos usarlas. De nosotros depende la educación de nuestros hijos, eso no hay quien lo ponga en duda, y los valores que queremos que tengan. Y así, cuando ellos tengan hijos, sabrán ellos también qué hacer cuando los pequeños dicen palabras feas.

Foto | sumeetjain en Flickr En Bebés y más | Cómo reaccionar ante las palabrotas, Dice palabrotas... ¿qué hacemos?, ¿Por qué los niños aprenden antes unas palabras que otras?

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