Un secreto verdaderamente emocionante durante el embarazo, es conocer el sexo de nuestro bebé. Este misterio no se desvela hasta la semana 20 gracias a una ecografía, pero la realidad es bien distinta, el sexo ya está determinado desde el momento de la fecundación.
Generalmente los padres quieren conocer el sexo de su futuro hijo antes de nacer, a muchos les da igual que sea niño o niña, aunque saberlo siempre viene bien, pues así podemos preparar la habitación, la canastilla e incluso descartar el 50% de los nombres que habíamos pensado.
Verdaderamente, lo que más nos importa, no es el sexo, sino que nazca sano, y un hijo, sea niño o niña siempre es lo más hermoso.
El azar es el que decide el sexo cuando el espermatozoide se encuentra con el óvulo y se produce la unión de los gametos. Todo organismo tiene por base la célula, cuando éstas se dividen, el núcleo que está formado por cromatina, se fragmenta en cromosomas, que son los que contienen la información genética, durante esta división cada cromosoma se duplica longitudinalmente. Nosotros tenemos 46 cromosomas agrupados en 23 pares y en cada par hay uno que es aportado por el padre y otro por la madre.
Espermatozoide y óvulo son las únicas células del organismo que poseen estos 23 famosos cromosomas, de todos los cromosomas sólo uno es el que determina si es niño o niña. En las cuatro primeras semanas de vida, a la vista, el bebé es exactamente igual ya sea masculino o femenino, ya que tiene un esbozo genital idéntico para ambos sexos, lo único que tiene constituido son un par de glándulas llamadas gónadas y un doble par de conductos.
Hoy en día se puede elegir el sexo de los hijos en un laboratorio, aunque sólo se puede elegir en casos graves de enfermedades hereditarias que están ligadas al sexo. Existe varias técnicas, una de ellas es la separación del semen, que consiste, como bien indica su nombre, en separar los espermatozoides, ya que el cromosoma masculino es más liviano que el femenino, con la técnica del centrifugado, los espermatozoides Y (que son los masculinos) quedan en la parte superior, pues pesan menos. Aunque el porcentaje de éxito es de un 60%.
![]()
También se puede realizar una selección de embriones en un laboratorio genético, es una de las técnicas más eficaces. Consiste en el diagnóstico pre-implantatorio que se realiza una vez que el embrión ha alcanzado el estallido de las ocho células. Es posible extraer una de esas células y realizar un estudio genético para determinar su sexo. De esta manera, sólo se implanta en el útero materno el embrión del sexo deseado.
El tema de la elección del sexo trae mucha polémica, y no es de extrañar, en nuestra opinión, sólo sería aceptable si existiera un problema médico.
Más información | Babysitio


me gustaria saber si tienen algun comentario respecto a las fechas probable para el alumbramiento entre el dia 20 de noviembre y 3 de diciembre, puesto que debo escoger entre estos dias para el parto cesarea. gracias.
Hola, quisiera añadir que actualmente hay múltiples métodos para la determinacion genetica de los embriones. Probablemente la mas efectiva es la que que se efectua a nivel de lñaboratorio, en la cual se incerta literalmente un espermatozoide X o Y segun se desee en el ovulo, con una taza de acierto del 98%. Actualmente se ha demostrado, al menos parte, de que el ovulo es quien, de alguna manera, es el que decide el sexo independientemente del espermatozoide que llegue primero. Esto refutaría de alguna manera la famosa frase "El que llega primero es el que gana". Se cree que los espermatozoides con cromosomas "Y" tienen carga positiva, mientras que los X carga negativa. La atracción se da entre cargas opuestas, lo cual indica que la carga del ovulo es totalmente indispensable para el sexo del embrión. Mas alla de estudios realizados que afirman que espermatozoides con cromosomas Y son masd rapidos y duran menos que los que tienen un cromosoma X, y la determinacion del sexo variará según el dia que se copule y por su puesto el tipo de espermatozoide que haga contacto con el gameto femenino . De una forma u otra la variabilidad se mantiene, 50 50 % , y si en algo coincidimos los cientificos es en lo admirable que nos resulta la naturaleza.