Cuando deseas tener un niño y es una niña (o viceversa)

Hay personas que por circunstancias particulares tienen especial preferencia por tener un hijo de determinado sexo. Al concebir, ponen toda la ilusión en que el niño “salga” del sexo deseado y se produce un gran desengaño al enterarse de que el hijo que esperan no es el niño o la niña que tanto anhelaban.
Es una situación bastante habitual y en algunos casos hasta traumática para algunos padres. Los mandatos familiares, las fantasías, pertenecer a una familia de muchos hombres o de muchas mujeres hace que en ocasiones la presión por engendrar un hijo de determinado sexo se exagere hasta el punto de volverse una obsesión.
Si bien existen métodos que pueden ayudarnos a aumentar las posibilidades de concebir una niña o un niño, salvo la fecundación asistida en la cual se seleccione un embrión masculino o femenino, ninguna fórmula es ciento por ciento fiable.







Sabíamos que en 

