
La mayoría de padres prefiere conocer el sexo del bebé antes de que nazca, y aunque esto habitualmente se puede averiguar en las ecografías del segundo trimestre de embarazo, saberlo antes por regla general requiere pruebas invasivas. Una nueva investigación confirma que un análisis de sangre puede predecir el sexo del bebé en el primer trimestre de embarazo.
Se trata de un procedimiento que ya tiene precedentes y que se lleva investigando desde hace tiempo en diversos lugares del mundo, y también se ha puesto a prueba.
La investigación actual, realizada en Corea del Sur, revela que varias proporciones de dos enzimas que se pueden extraer de la sangre de la gestante, indican si el feto será niño o niña. Este modo de averiguar su sexo constituiría un análisis que sería único en su tipo.







