Compartir
Publicidad

Papás más femeninos: la paternidad reduce la testosterona

Papás más femeninos: la paternidad reduce la testosterona
Guardar
7 Comentarios
Publicidad
Publicidad

Sabido es que el organismo de la mujer se prepara durante meses para la maternidad, con cambios profundos y evidentes. Y si es difícil conocer si los hombres están preparados para ser padres, al menos podemos decir que su organismo sí se dispone para ello en cierto modo.

Es conocido que la paternidad produce una reducción de los niveles de testosterona (hormona sexual masculina) y se incrementan hormonas asociadas a las mujeres como los estrógenos y la prolactina. De modo que biológicamente el cuerpo del papá también se prepara para la llegada del bebé.

En varios estudios, Katherine Wynne-Edwards, profesora de biología en la universidad de Queen en Kingston, descubrió que los niveles de la hormona masculina de la testosterona en un padre descendían durante las semanas próximas al nacimiento de su hijo. También encontró que se incrementaban los niveles de estrógeno y prolactina.

La prolactina es una hormona que en la mujer está relacionada con la producción de leche, y aunque en el hombre se desconoce si tiene alguna función en niveles normales, un exceso de la misma se suele relacionar con disminución del deseo sexual, lo cual tiene sentido en el puerperio de la mujer.

Alison Fleming, profesora de psicología en la Universidad de Toronto, descubrió que los padres con niveles más altos de prolactina están más alertas al llanto de un bebé, y que aquellos con un nivel más bajo de testosterona sienten más la necesidad de responder al llanto.

La experiencia también tiene un papel importante en estos cambios. Los padres que lo son por segunda vez tienen un nivel más alto de prolactina y un nivel menor de testosterona que quienes son padres por primera vez.

Más civilizados, menos sexuales y desmemoriados

En este mismo sentido, ya vimos hace un tiempo que los padres se vuelven más "civilizados" al tener un hijo, como un mecanismo para evitar cualquier agresividad de los padres contra los bebés. Además, cuanta más testosterona, más riesgos de agresividad y más actividad sexual.

Si se reduce la actividad sexual, los mecanismos de la naturaleza en cuanto a la competición o rivalidad sexual que garantiza la reproducción se “retiran” y dejan paso a que el padre esté más pendiente del cuidado de los pequeños.

Además, hay otros cambios a nivel cognitivo que producen que los que son padres la incrementen su habilidad de planificación y de la memoria, aunque esta capacidad va disminuyendo a medida que el niño crece.

Ya podía perdurar esta variación cognitiva tan interesante, ¿no? Pero parece ser que cuando los hijos alcanzan la pubertad, desaparecen. Aunque también es cierto que cuando los hijos llegan a la adolescencia probablemente muchos, papás y mamás, no tendremos las neuronas tan despiertas como con hijos pequeños (vamos, que las décadas pasan para todos).

Así que todos estos cambios parecen cobrar sentido: la paternidad también les llega a los hombres en forma de hormonas que les preparan para estar más atentos y atender al bebé, junto a otros cambios en el cerebro y por supuesto la influencia cultural que los prepara.

Al fin y al cabo, tiene su lógica: vosotros habéis tenido mucho que ver en lo de traer hijos al mundo, la Naturaleza no podía sino facilitaros la tarea con algunos retoques.

No sé si podemos decir que los papás se vuelven más femeninos, pero sí que, en general, se vuelven más paternales, con todo lo que conlleva de protección, cariño, alerta y colaboración en el cuidado del bebé. Afortunadamente, hay que decir.

Vía | Infanti-Aprender es fácil Foto | Flickr (Karen Sheets) En Bebés y más | Con la paternidad, el hombre se vuelve más civilizado, La paternidad estimula el cerebro de los hombres, Prepararse la paternidad

Temas
Publicidad
Comentarios cerrados
Publicidad
Publicidad
Inicio
Inicio

Ver más artículos