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El papá como responsable de la casa: el 40% de las mujeres considera que ensucian más que limpian

El papá como responsable de la casa: el 40% de las mujeres considera que ensucian más que limpian
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Cuando una pareja tiene a un bebé, cuando son padres, el cuidador principal, que suele ser la madre, dedica la mayoría de horas del día a tratar de satisfacer las necesidades básicas de su bebé, a saber, alimentarle y llevarle en brazos para que esté tranquilo. En lo de los brazos los padres podemos ser unos fantásticos sustitutos, pero como comen muy a menudo, es poco el rato que podemos echar una mano y mucho el que nos quedamos libres porque el bebé está con ella.

Entonces, como es lógico, tenemos que hacernos cargo de la casa. Sí, ya sé que hay quien dice "pues te cojo al bebé y tú descansas" o "pues te cojo al bebé y tú haces eso que tanto te preocupa", y me refiero a esas preocupaciones de "no puedo hacer nada, el niño todo el día enganchado y tengo allí una pila de platos, una pila de ropa y una pila de polvo...".

Pero ya hemos comentado en alguna ocasión que lo ideal no es eso, sino hacer equipo para eliminar preocupaciones y dejar que ella se haga cargo del bebé. ¿El problema? Que los padres lo hacemos todo con la mejor de nuestras intenciones, pero el 40% de nuestras parejas considera que, cuando nos ponemos a limpiar, ensuciamos más de lo que limpiamos. Vamos, que no lo dejamos mucho mejor de como estaba, al parecer.

El bebé necesita más a la madre

Entiendo que los padres también queremos disfrutar de nuestros bebés, y por supuesto tenemos que hacerlo, pero siempre llega ese momento en que nuestros brazos no son suficiente y piden algo más. Ese momento en que dices "cariño, creo que te necesita a ti". Y sinceramente, suele ser bastante a menudo (o al menos yo como padre lo he vivido así).

Entonces, como digo, una vez está en sus brazos, nosotros tenemos que ponernos manos a la obra para intentar que haya comida en la mesa a la hora de comer y los platos recogidos antes de la siguiente comida, claro. Y si puede ser, que cuando apaguemos las luces de la casa porque vamos a dormir esté todo recogido. Y digo si puede ser porque no sé los demás, pero a nosotros, con el primero, nos daban las tantas y aún no habíamos acabado.

"Lo hago mal, para que no me líen demasiado" vs "Limpio sobre limpio"

Los padres podemos clasificarnos en varios tipos según nuestro modo de limpiar. Por una parte tenemos el padre estilo "lo hago mal, para que no me líen demasiado", que son los que no se matan demasiado limpiando ni recogiendo por aquello de que no lo han hecho nunca, sus madres se lo hacían todo, no les gusta hacerlo, no les motiva, creen que no son ellos quienes tienen que hacerlo, no se sienten bien haciéndolo y casi provocan que les digan eso de "Anda, déjalo, que lo haces fatal". Por otro lado tenemos al padre estilo "limpio sobre limpio", que son aquellos que ni siquiera saben lo que están limpiando, porque no son capaces de ver suciedad allí donde sus parejas ven polvo, huellas o no sé qué.

El primero no limpia demasiado bien, porque no tiene ganas (os lo juro, estos especímenes existen, yo conozco a más de uno) y el segundo no lo hace tampoco demasiado bien, porque ni sabe qué tiene qué limpiar. Un tercero podría ser el que sabe qué debe hacer, pone empeño, ganas e intención, pero no es capaz de dejarlo más limpio de lo que está (ya, exagero, pero es una manera de decir que tampoco lo dejan demasiado limpio). Luego ya vendría el 60% restante, los que limpian bien.

Hombre limpiando2

No sé cuál de los tres mencionados es de los que nos hablaron hace unos días en Peques y más, que mencionaron una encuesta en que decían, entre otras cosas, que el 40% de las mujeres considera que sus parejas ensucian más lo que limpian, pero esto da que pensar porque si tienen esa percepción, difícilmente estarán tranquilas con sus maridos al cargo de la casa, mientras ellas están al cargo del bebé.

¿Tan torpes somos o es que nos exigen demasiado?

El 40% son muchos, pero muchos, aunque también es cierto que si le damos la vuelta a la estadística, el 60% limpia más o menos bien. Pero bueno, a lo que íbamos: ¿es que somos tan torpes que no somos capaces de dejar las cosas lo suficientemente recogidas o limpias? ¿O quizás hay mujeres que exigen demasiado? Porque cuando hablamos de los hombres que limpian sobre limpio (yo más de una vez me he visto así, limpiando no sé qué suciedad) parece que no es un problema nuestro, que ni siquiera vemos la suciedad, sino de ellas, que deben estar dotadas de algún sistema de visión del que nosotros carecemos, digno del CSI, capaces de ver manchas y huellas no visibles por el ojo humano normal.

Y digo esto porque si el problema es que somos torpes, pues siempre se nos puede enseñar con un poco de cariño. Ya sabéis, eso del "me encanta que lo hagas tú y que te impliques, pero quizás podría quedar mejor si lo hicieras de esta manera", que siempre se lleva mejor que eso del "madre mía, si tú a eso lo llamas limpiar... ahora doble trabajo, voy a tener que hacerlo yo porque está fatal. La verdad es que no sé para qué haces nada porque para dejarlo así más valdría que ni lo hubieras intentado".

Vamos, que mejor en positivo, que tampoco es que haya ganas de hacerlo mal (habitualmente). Y si el problema es de exigencia, pues quizás tienen que ser los dos los que traten de cambiar. Ella para exigir un poco menos y él para hacerlo un poquito mejor.

E insisto, para que la mujer no acabe desbordada, sintiendo que lo tiene que hacer todo, absolutamente todo, vale más que traten los dos de hacer equipo, sobre todo si él es que es uno de esos del 40%, que manchan más de lo que limpian.

Foto | Thinkstock
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