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Cuando consigues que se duerman y ya no puedes ni con tu alma

Cuando consigues que se duerman y ya no puedes ni con tu alma
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Yo no sé cómo se alinearon los astros los días en que nacieron mis hijos, pero puedo decir sin miedo a equivocarme que tienen mucho más aguante que yo. Cada noche pienso lo mismo: ¿cómo puede ser que yo esté bostezando y ellos estén como si fueran las 10 de la mañana?

Así que cada noche, o muchas de ellas, acabo pidiéndoles que se acuesten, ya no solo para que descansen, sino también para que nos dejen descansar a mamá y a mí, y sobre todo a mí, que soy el que peor lleva el dormirse tarde. Unos días lo consigo y otros no, y no solo por ellos, sino porque acabas de recoger la cena y la casa cuando ya deberíamos estar todos durmiendo (que hay noches que me dan las once y a veces incluso más tarde).

Y cuando por fin lo consigo, cuando por fin están todos en la cama y se duermen, nos metemos en la nuestra y nos acercamos el uno al otro, ella y yo, poniendo la misma cara que Sam y Frodo en la imagen.

Y yo pensaba que todos los niños eran así

Seguro que todos conocéis la frase "los niños tienen muchísima energía". Yo siempre lo he tenido claro y siempre he pensado que todos son así, que son tantas las ganas que tienen de jugar que pasan y pasan las horas y no se duermen si no les instas e insistes en que se metan en la cama.

Pero oye, no. Muchos niños y muchas niñas se duermen mucho antes. Hay padres que me dicen que a las nueve sus hijos ya están en la cama, y algunos incluso antes: "tenemos que distraerla para que no se quede dormida y cene un poco antes de dormirse... y hay noches que no cena", me dijo una madre hace unos días. Me quedé con cara de pescado y dije: "pues vaya, los míos podrían cenar, desayunar y comer antes de dormirse".

Frodo y Sam, Sam y Frodo

Y ahí los tienes, en la imagen, cual pareja que se había dicho durante la cena que esa noche verían un poco la tele juntos, o que se explicarían no sé qué, o que podrían pasar un ratito íntimo, llegando a la cama de milagro, casi reptando por el suelo hasta cogerse de una sábana, tirar con fuerza, y lograr trepar hasta tumbarse los dos mientras la espalda cruje por varios sitios y duele, como si no fuera capaz de deshacer el arco de la columna de tanto rato estar de pie sin parar.

He sacado la imagen de la cuenta de Instagram: KidsAreTheWorst y la he traducido para aprovechar a escribir este "desahogo". ¿Lo mejor? Que tanto ella como yo nos lo tomamos con humor, mientras llega el día en que ellos solos se vayan a la cama o, como mínimo, que mamá y papá nos podamos quedar en la cama aunque ellos estén despiertos hablando de sus cosas. El mayor y el mediano están cerca de ello, a veces ya lo hacen, pero el pequeño aún no se duerme solo, así que aunque luego lo dejo en su cama, cada noche hay que estar con él hasta que se duerme, unos días antes, otros mucho más tarde: si ha echado siesta nos pueden dar las doce o la una de la madrugada (me entran temblores solo de pensarlo).

¿Qué tal vosotros? ¿También sois Frodo y Sam?

En Bebés y más | ¿Sueñas con dormir una noche entera? Descubre aquí si ya te has convertido en una "Mombie", Qué duro es ser padre cuando el entorno no te apoya (I) y (II), Ser papá: nadie dijo que tener un hijo fuera fácil, ¿Por qué es tan duro esto de tener hijos?

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