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Cómo criar hijos felices: claves para una crianza positiva
Ser Padres

Cómo criar hijos felices: claves para una crianza positiva

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Los padres somos los responsables de cuidar y dar a nuestros hijos todo lo que necesitan para su sano desarrollo, desde su salud física hasta su educación emocional. Y sin duda, una de las cosas que más nos preocupan como padres, es el asegurarnos de que nuestros hijos sean felices.

Es bien sabido que los primeros años de vida serán la base para su desarrollo social y emocional en el futuro, por lo que es sumamente importante asegurarnos de que estemos dándoles las herramientas necesarias. Por ello, hoy hablamos acerca de cómo criar hijos felices y te compartimos las claves para una crianza positiva.

Hijos felices: la meta de todos los padres

La felicidad es algo a lo que todos aspiramos. Tener una vida con la que nos sintamos tranquilos, plenos y contentos, es sin duda uno de los objetivos que muchos deseamos, no sólo para nosotros, sino también para nuestros propios hijos. Como padres, nuestra misión es esa: ayudar a nuestros hijos a que sean felices. Pero, ¿cómo hacerlo? ¿qué pasos debemos seguir para lograrlo?

Desde Espacio Vida, nos han compartido una infografía muy completa para poder criar hijos felices, en base a la psicología del desarrollo:

Infografia Ninos Felices

En ella, podemos observar algunos de los puntos más importantes para lograr criar hijos felices, así que partiendo de ello, te compartimos un poco más acerca de cada uno, y cómo puedes llevarlos a cabo en casa.

El apego seguro

En Bebés y más somos promotores de la crianza con apego o crianza respetuosa, así como de la disciplina positiva, de las cuales hemos hablado en varias ocasiones.

Existen diferentes tipos de apego, pero el que nos ayudará a tener hijos felices es el apego seguro, que es aquel en el que se fomenta una relación donde existe comunicación, cuidado y demostraciones afectivas, proporcionándole a los niños seguridad, pero también las herramientas necesarias para desarrollar su autonomía.

Un ambiente sano

El ambiente en el que se desarrollan los niños influye grandemente no sólo en su desarrollo emocional, sino también, en los posibles problemas a los que se pueda enfrentar en un futuro. Diversos estudios han encontrado que crecer en un ambiente conflictivo o de violencia hace que aumenten las probabilidades de tener problemas en la escuela o de caer en conductas de riesgo, como el alcohol y las drogas.

Recordemos que el entorno en el que crezcan los niños también sentará las bases para el tipo de relaciones que tengan con otras personas, por lo que es importante que se desarrollen en un ambiente de respeto y cariño, en el que sean tomados en cuenta y donde los conflictos familiares se resuelvan de la manera más amigable y pacífica posible, independientemente de si los padres están juntos o separados.

Reconocer sus esfuerzos

Una de las claves para ser felices, es sentirnos bien con nosotros mismos. Pero el sentirse bien con uno mismo, es algo que viene desde dentro y que comienza a fomentarse desde la infancia. Así que como padres, nos corresponde guiar a nuestros hijos para que tengan buena autoestima, confianza y seguridad en sí mismos.

Para lograrlo, es necesario que prestemos atención no solo a la forma en la que los tratamos, sino también a las palabras que les decimos y cómo se las decimos: ¿reconocemos solamente cuando logran hacer algo bien o elogiamos también sus esfuerzos? Parece una pregunta sencilla, pero la respuesta es más importante de lo que pensamos.

A veces creemos que lo mejor que podemos hacerles ver sus errores y solamente elogiarles cuando logran hacer las cosas de forma correcta, pero esto podría hacer que cuando fallen les resulte difícil manejar la frustración. En lugar de solo remarcar sus errores, debemos elogiar también sus esfuerzos, para que así continúen intentándolo y vayan poco a poco aumentando su confianza en ellos mismos.

Tener límites y ser constantes

Contrario a lo que algunas personas creen, la crianza con apego o crianza respetuosa no es equivalente a nunca poner límites y dejar que los niños hagan lo que quieran. Hacerlo de ese modo solo resultaría en niños desorientados e inseguros, porque nunca nadie les dijo hasta dónde podían llegar.

Nuestro papel como padres, además de ser guías y proporcionarles un lugar seguro, es el de poner límites de forma clara, firme y consistente, explicándoles de modo que ellos los entiendan y puedan comprender lo importantes que son, y siempre haciéndolo desde el respeto y con el ejemplo.

Trabajar en su educación emocional

A la escuela le corresponde la educación académica, a los padres la educación emocional. Trabajar en ella desde que son bebés y ayudarles a gestionar sus emociones cuando son mayores, es algo fundamental para su sano desarrollo y su felicidad.

Deberemos apoyar y guiar a nuestros hijos para que puedan comprender, identificar y gestionar sus emociones, no sólo para evitar que sean analfabetos emocionales, sino para que también puedan tener una relación positiva con ellos mismos y con las demás personas.

Cuidar nuestra salud mental y emocional

Y finalmente, pero no menos importante: nuestra salud mental y emocional. ¿Cómo pretendemos educar niños felices y seguros si nosotros mismos no cuidamos esos aspectos de nuestra vida? Siendo madres y padres es fácil olvidarnos de nosotros mismos, pero si no nos encontramos bien emocionalmente, no podremos transmitir ese bienestar a nuestros hijos, ni fomentar un desarrollo sano en ellos.

Para esto, deberemos buscar un tiempo para nosotros a solas, en el que podamos dedicarnos a hacer esas actividades que nos hacen sentir mejor, así como atender cualquier problema o inquietud de salud mental que tengamos.

Con estas claves basadas en una crianza positiva, podremos ayudar a que nuestros hijos crezcan y se desarrollen de forma sana, logrando que sean niños y, eventualmente, adultos felices.

Foto | iStock

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