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Una consulta de enfermería inspirada en el método Montessori, donde curarse, divertirse y aprender van de la mano

Una consulta de enfermería inspirada en el método Montessori, donde curarse, divertirse y aprender van de la mano
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Que el profesional sanitario que atiende a nuestros hijos tenga una buena actitud hacia ellos, sea paciente y les inspire confianza es algo fundamental cuando toca llevarles a consulta. Pero no siempre es suficiente con esto y hay peques que con tan sólo ver una bata blanca o un instrumental médico sobre la camilla ya se ponen nerviosos.

Por eso, nos ha gustado tanto la historia de Tolo Villalonga, un enfermero pediátrico que decidió adaptar su consulta basándose en el método Montessori, organizando la habitación por rincones, eliminando jeringuillas de la vista de los niños y decorando las paredes con dibujos infantiles. ¿El objetivo? Prestar atención sanitaria, al tiempo que los niños disfrutan y aprenden sobre salud.

Organización por rincones: sanar y enseñar

Tolo Villalonga es enfermero pediátrico del centro de salud Es Blanquer de Inca (Mallorca) y su consulta, inspirada en el método Montessori, está revolucionando la atención sanitaria de las Islas Baleares. Tal es así que cinco consultas de pediatría de otros centros de salud de Mallorca quieren seguir su ejemplo y desde la Consellería de Salud se estudia incluso aplicarlo en las consultas de los adultos.

El enfermero se inspiró en el método pedagógico de María Montessori para diseñar su consulta, y en la capacidad que tienen los niños de aprender si son estimulados de forma libre, respetuosa y en ambientes cuidadosamente organizados.

De ahí que decidiera organizar su consulta por rincones en donde padres y niños interactúan con él, son atendidos y al mismo tiempo aprenden de forma visual y a través del juego.

Posters educativos, murales, fotografías colgadas de las paredes, dibujos, muñecos, juguetes... Cualquier pequeño espacio es válido para enseñar a los niños, estimularles y hacerles olvidar que se encuentran en una consulta de enfermería.

Lo primero que hacen los peques cuando entran en la consulta de Tolo es contarle cómo se sienten, utilizando para ello el mural de las emociones. Posteriormente, y en función de la necesidad de atención sanitaria que presenta el bebé o niño, el enfermero les atiende en los rincones específicamente diseñados
  • Rincón de la actividad física, donde Tolo explica a los niños los diferentes ejercicios que deben realizar para mejorar su fuerza y elasticidad.

Unos muñecos de papel colgados en la pared practicando deporte ayudan a los niños a entender mejor las indicaciones del enfermero al tiempo que les enseñan, de manera muy visual, cómo deben proceder.

  • Rincón de la alimentación saludable, donde el enfermero explica a los peques qué tipo de alimentación deben llevar ayudándose de un semáforo que cataloga los alimentos en tres grupos: los verdes, que deben consumirse con frecuencia, los naranjas, que deben tomarse varias veces por semana, y los rojos que sólo se pueden consumir de forma muy ocasional.

  • Rincón de la psicomotricidad, formado por diferentes juegos de habilidad que no sólo sirven a Tolo para diagnosticar determinados problemas, sino que son un excelente entretenimiento para los peques.

  • Rincón de lactancia, especialmente diseñado para las madres que tienen dudas con la lactancia, las posturas o incluso sobre cómo proceder para dar un masaje a su recién nacido.

En este rincón, el enfermero las ayuda tanto con fotografías de niños lactando, como con muñecos de trapo que cuidadosamente sujeta y se lleva al pecho para enseñarles cómo deben colocar a sus bebés.

Pero además de estos rincones de salud y enseñanza, Tolo también tiene un espacio donde reconocer a los niños, pesarles, medirles y vacunarles. Eso sí, todo el material sanitario está guardado en cajas de colores que sólo saca cuando es necesario.

Tanto los niños como los padres se sienten muy a gusto en su consulta; no sólo por el trato recibido sino por las necesidades y curiosidades que se despiertan durante la visita. Y los peques se despiden con una sonrisa y una divertida pegatina con un mensaje motivador.

Ojalá esta maravillosa iniciativa se extienda como la pólvora y más centros de salud sigan el ejemplo de la consulta de Tolo. Una consulta donde los peques son los protagonistas y en donde acudir a una revisión sanitaria puede ser un plan tremendamente divertido y educativo
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