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¡Ojo! Los bebés sufren cada vez más caídas desde la trona

¡Ojo! Los bebés sufren cada vez más caídas desde la trona
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Hace menos de un mes os decíamos que era recomendable hacer uso de tronas a la hora de poner a los bebés a comer porque así aprendían más rápido. Bien, lo es, pero siempre que estén ahí de manera segura.

Un estudio reciente llevado a cabo en EE.UU. acaba de revelar un dato alarmante: los bebés sufren cada vez más caídas desde tronas, y el aumento ha sido de casi un 22% desde 2003 hasta 2010. A estos datos se añade que en los servicios de urgencias llegan a atender un promedio de casi 9.500 lesiones relacionadas con tronas cada año. Cifra que equivale a un bebé lesionado cada hora (y eso sin tener en cuenta a los que se caen y no van a urgencias).

Datos del estudio

Para llevar a cabo el estudio, los autores recogieron datos del Sistema Electrónico Nacional de Vigilancia de Lesiones del país buscando lesiones relacionadas con tronas, sillas altas y sillas normales ocurridas entre 2003 y 2010, en que hubiera involucrados niños de tres años o menos.

Vieron que las lesiones de niños que estaban en sus tronas o en sillas altas aumentaron de 8.926 en 2003 a 10.930 en 2010. Gran parte de los accidentes, cerca de dos tercios, sucedieron por niños que se pusieron de pie o que escalaron por la silla antes de caerse.

La conclusión lógica que extrajeron los investigadores es que las correas de seguridad no funcionan bien o son inadecuadas, o bien que los padres no las utilizan bien, o directamente no las utilizan.

Lesiones potencialmente graves

Los bebés tienen una cabeza bastante grande y pesada en comparación al cuerpo, así que su centro de gravedad está mucho más alto que el nuestro. Esto quiere decir que cuando un bebé cae de una superficie lo que tiende a impactar antes, o con más violencia, es la cabeza. Según los datos del estudio, y para confirmar esto que acabo de comentar, el 85% de las lesiones fueron en la cabeza y la cara.

Como las tronas, además, están en la cocina, donde el suelo no suele estar muy mullido (allí en EE.UU., si no me equivoco, es habitual que el suelo de la casa sea de parquet o que incluso lo tengan con moqueta), sino que es duro, el riesgo de lesión importante es más que evidente.

Y eso, a pesar de que continuamente se están revisando los modelos disponibles para evitar riesgos. Según Gary Smith, director del Centro de Investigación y Políticas de las Lesiones del Hospital Pediátrico Nacional de Columbus, Ohio, y coautor del estudio:

En años recientes, se han retirado millones de sillas altas debido a que no cumplen con los estándares de seguridad actuales. La mayoría de esas sillas son razonablemente seguras cuando se siguen las instrucciones de las correas de seguridad, pero aún así, se retiraron 3.5 millones de sillas altas tan solo en el periodo de nuestro estudio.

Medidas de seguridad para prevenir caídas

Ante tal alarma, ante las cifras, que demuestran que las tronas son cada vez más peligrosas para los niños, probablemente porque los padres son cada vez menos cuidadosos, se recuerda a todos los padres cuáles son las medidas de seguridad para evitar caídas desde una trona:

  • Tener claro que la mesa de la trona no sirve como cinturón de seguridad.
  • Tener claro que si la trona no tiene mesa, la mesa a la que se acerca al niño para comer no sirve como cinturón de seguridad.
  • Tener claro que poner unas correas holgadas al bebé equivale a no ponérselas.
  • Tener claro que los bebés tienen un don, llamado escapismo, que les hace ser capaces de salir de cualquier sujeción que no esté perfectamente puesta.

Es decir, que si subimos a nuestro bebé a la trona hay que sujetarlo sí o sí con el cinturón, y además hacerlo bien, para que él no logre salir de la trona. O eso, o sentarnos a su lado y sacarlo de la trona si nos vamos a ir a otra parte. Incluso si está sentado con las correas, nunca debemos dejarlo ahí solo, pues la efectividad nunca es del 100% (saben hacer escapismo, insisto).

Además, debemos tener en cuenta que son muy hábiles y capaces de trepar por la trona desde fuera y, por lo tanto, tenemos que evitar dicho riesgo, ya sea guardando la trona en un sitio donde no lleguen o el bebé no entre, ya sea estando con el bebé en todo momento, para evitar que, en el silencio de su curiosidad inmensa logre subir un poco, o un mucho, sin nuestra supervisión.

Vía | Medline Plus, Abstract del estudio en PubMed Foto | Mark Baylor en Flickr En Bebés y más | Siempre corriendo, saltando, explorando: cómo evitar accidentes bucales en los niños, Prevenir accidentes en la cocina, Evitar accidentes en niños menores de dos años

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