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El consumo de leche de vaca no produce mocos

El consumo de leche de vaca no produce mocos
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Hace bastante calor aún, así que el otoño no sé muy bien por dónde anda, pero como por las mañanas y las noches parece que empieza a refrescar, y como los niños ya han empezado a juntarse y contagiarse en colegios y guarderías, los primeros resfriados ya han llegado.

Y como cada vez que llegan los primeros mocos, muchos niños dejan de beber leche de vaca porque sus padres creen, o porque alguien les ha dicho, que cuando los niños toman lácteos tienen más mocos y se ponen peor. Como tratamiento, pues les dejan de dar y lo sustituyen por leche de avena, de soja, de arroz o por nada en especial, y todo sin necesidad porque el consumo de leche de vaca no produce mocos. Vamos, que beber leche o comer yogures no hace que un niño tenga más mocos de los que tiene.

De esto hablé ya hace tres años, pero hace unos días estuve buscando bibliografía al respecto para ver qué dicen los estudios científicos y os dejo a continuación con lo que encontré (si alguien encuentra estudios que dicen lo contrario, por favor, que los comente).

Qué dice la ciencia acerca de la relación entre la leche y los mocos

El primer estudio que voy a comentar es el que más me gusta de todos. Data de 1993 y en él se estudió la relación entre la leche y los mocos dando leche a un grupo de personas y leche de soja a otro. Las personas investigadas no sabían qué leche estaban tomando y los que la entregaban tampoco (doble ciego). En los dos grupos había personas que creían que la leche creaba moco y personas que creían que no había relación. El grupo que tomó leche de vaca notó aumento de secreciones en las mucosas y así lo relató. El problema es que los que tomaron soja también notaron lo mismo, no habiendo diferencias significativas entre ambos grupos: o sea, o las dos generan mocos o ninguna de las dos lo hace.

En otro estudio realizado con 60 voluntarios adultos, se les expuso a un rhinovirus para que todos tuvieran síntomas de resfriado. Les cogieron muestras de moco diariamente, les preguntaron cuánta leche habían consumido (algunos no tomaron nada de leche y otros tomaron hasta 11 vasos al día) y finalmente compararon los resultados. Vieron que el consumo de leche no hacía variar de manera objetiva la cantidad de moco, aunque sí es cierto que los que tenían la creencia de que la leche producía mocos se quejaron de que tenían más tos al tomar leche (esto puede explicarse por el efecto nocebo). Concluyeron que no hay relación entre el consumo de leche y la mucosidad.

El siguiente artículo es una pregunta en la revista Le Médecin de famille canadien donde, tras ver que los padres de niños asmáticos evitaban darles leche para no agravar el asma con la producción de mocos, preguntaron acerca de la necesidad de quitarles la leche. La respuesta fue que hasta la fecha no había evidencia científica de ello y que en ausencia de esos datos la recomendación era la de dar 2 raciones de leche (medio litro) a los niños de 2 a 8 años y 3-4 raciones (750 ml a 1 litro) a los niños de 9 a 13 años para ayudar a su desarrollo, incluso a los asmáticos.

En el último artículo que os comento hablan de la hipótesis de que exista relación entre leche y mocos. No llevan a cabo el estudio, pero explican que a nivel de colon se observa un aumento de mucosidad intestinal tras el consumo de leche. Consideran que esto podría suceder también con las células respiratorias y que haciendo ensayos in vitro podría probarse o desmentirse dicha hipótesis. En caso de que fuera positivo, habría que valorar la posibilidad de que sucediera también a una persona, pues el consumo de la leche y su digestión y asimilación podrían no provocar los mismos efectos que el trabajo in vitro. A pesar de todo, dejan entrever que podría haber personas con más sensibilidad a los componentes que causan moco en el intestino y que quizás sí ven aumentada la producción de moco al tomar leche. En cualquier caso, hablan de hipótesis no probadas, así que sigue sin demostrarse el vínculo entre una cosa y otra.

Pero a mí sí me provoca un aumento de mocos

Mocos y leche

Es posible que me digáis eso de "vale, la ciencia dice que no, pero a mí sí". Yo no voy a contradecir a nadie. Lo último que busco es negar los síntomas de nadie, pero los estudios hasta la fecha no han podido probar que haya relación entre leche y mocos y lo lógico es decir, por lo tanto, que dicha relación no existe.

Cabe la posibilidad, como comentan en el último artículo, que haya personas con sensibilidad a algún componente de la leche y que a estas personas sí les aumente la producción de moco, pero esto habría que probarlo para poder afirmarlo y, aun cuando fuera cierto, seguro que el número de personas con dichos síntomas es minoritario (si no fuera así los estudios darían otros resultados); además, habría síntomas también a nivel digestivo muy probablemente, y entonces no se diría "la leche produce mocos", sino "la leche me sienta mal".

En consecuencia, lo recomendable es que los padres no hagamos cambios en la dieta de nuestros hijos cuando están resfriados, ni hacerlos cuando tampoco lo están ("no le doy leche para que no empiece a tener mocos"), y si toman normalmente leche, que sigan tomándola como de costumbre, que es un alimento que está muy rico y que ayuda al crecimiento y desarrollo de los niños (como la mayoría de alimentos). Es más, hasta en la Universidad de Harvard recomiendan las dos raciones diarias que se suelen recomendar a toda la población.

Fotos | Thinkstock
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