Compartir
Publicidad
Publicidad

Parto inducido por conveniencia

Parto inducido por conveniencia
Guardar
0 Comentarios
Publicidad
Publicidad

El parto inducido es el parto provocado mediante fármacos como la oxitocina que estimula de forma artificial las contracciones de parto para que el bebé pueda nacer.

En algunos casos se practica por razones médicas, como ha sido en mis dos partos por sospecha de crecimiento intrauterino retardado provocando el nacimiento dos semanas antes de la fecha de parto, pero en otros se realiza por conveniencia del médico o de la paciente.

Un viaje, la visita de familiares, las vacaciones del ginecólogo o llevar fatal los últimos días de embarazo sirven como excusa para inducir el parto.

No es que me parezca mal, pero hay que reconocer que es antinatural. Significa adelantarse a que el acontecimiento se precipite naturalmente, no permitir que se desencadene como un hecho fisiológico espontáneo, que es lo que debe ser.

Más allá de cuestiones morales y filosóficas con las que se puede coincidir o no, lo importante es saber si este tipo de parto tiene alguna contraindicación para la madre o el bebé.

Es cierto que la oxitocina provoca contracciones más fuertes y seguidas, lo que podría llegar a disminuir la cantidad de oxígeno que le llega al bebé. De todos modos, el bebé está constantemente monitorizado durante la dilatación.

Por otro lado, un estudio dado a conocer en octubre del año pasado del que hemos hablado señala que el parto inducido duplica el riesgo de la madre mayor de 35 años de sufrir una complicación que podría ser mortal llamada embolia del líquido amniótico.

Hay que tener en cuenta que a partir de los 35 años de la madre se lo considera un embarazo de riesgo pues aumentan las probabilidades de sufrir cualquier tipo de complicación.

Hay varias justificaciones médicas para inducir un parto. Si se pasa la fecha, se ha roto aguas pero el parto no progresa, hay desprendimiento de placenta, la madre sufre preeclampsia o alguna enfermedad crónica, pérdida de líquido aminiótico, o en el caso de que el médico sospeche que el bebé pueda estar sufriendo o que no esté creciendo, como ha sido mi caso.

Personalmente tengo que agradecer que se me haya inducido el parto pues si mis bebés hubiesen seguido dentro del vientre podrían haber corrido riesgo sus vidas, ha sido por cuestiones médicas.

Con respecto a la conveniencia es un tema entre el paciente y el médico quien asume si es viable o no provocarlo artificialmente. Al igual que el inducido, el natural y la cesárea también pueden presentar complicaciones graves.

Más información | Todobebé En Bebés y más | Embolismo del líquido amniótico En Bebés y más | Técnicas para acelerar la expulsión

Temas
Publicidad
Comentarios cerrados
Publicidad
Publicidad
Inicio
Inicio

Ver más artículos