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Cuando la palabra "embarazada" era tabú en televisión (y qué poco hemos cambiado)

Cuando la palabra "embarazada" era tabú en televisión (y qué poco hemos cambiado)
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Encinta, gestante, en estado, en estado de buena esperanza... Muchos son los términos y expresiones que pueden sustituir a la palabra "embarazada", pero cuando no se trata de riqueza del idioma sino de censura, puede no parecernos tan bonito. Hubo un tiempo no muy lejano en el que la palabra "embarazada" era tabú en televisión.

Se trata de una historia protagonizada por la actriz estadounidense Lucille Ball (1911-1989), protagonista de radio, de varias películas y sobre todo series para televisión de gran éxito durante más de tres décadas, desde 1940. Cuando tuvo a su segundo hijo en 1952, la serie que llevaba su nombre, "I Love Lucy", era un éxito sólido entre los televidentes y se incluyó el embarazo dentro de la historia del programa, aunque con "condiciones".

Lucy Ball tuvo a su hijo en la vida real el mismo día que su personaje de Lucy Ricardo dio a luz en la ficción, pero antes de que esto sucediera hubo varios obstáculos por parte de CBS para su realización, ya que insistían en que una mujer embarazada no podría aparecer en la televisión, y en que no se podría pronunciar la palabra "embarazada" en el aire.

Se necesitó la aprobación de varias figuras religiosas, y finalmente la cadena permitió la historia del embarazo, pero insistió en que se utilizara la palabra "esperando" ("expecting") en lugar de "embarazada" ("pregnant"). El marido de Lucy en la vida real y en la ficción de la serie, Desi Arnaz, quiso sacarle partido a esta retorcida situación haciendo reír al público cuando deliberadamente pronunciaba "spectin" en vez de "expecting".

El título oficial del episodio utilizó el préstamo del francés "encinta" para evitar la palabra "embarazada" (¿les sonaría más glamouroso?), de modo que se llamaría "Lucy Is Enceinte". Sin embargo, parece ser que el título del episodio nunca apareció en la pantalla. El bebé protagonizó la primera portada de la publicación TV Guide en enero de 1953.

Lo peor de toda esta historia que podría tratarse un simple caso de puritanismo hipócrita es que la protagonista, Lucille Ball, tuvo que enfrentarse a los ejecutivos de la cadena CBS no solo para no perder su empleo durante el embarazo sino para poder incluir su gestación y el nacimiento del bebé en un capítulo.

Algo que nos recuerda que, a pesar de que han transcurrido más de sesenta años, poco hemos avanzado en este sentido, y seguimos conociendo mujeres, actrices o no, que son despedidas de sus trabajos injustamente, o a las que se les incluyen cláusulas ilegales y discriminatorias para sus contratos, como aquellas que prohíben que se queden embarazadas.

En definitiva, puede que la palabra "embarazada" ya no sea tabú, pero siguen existiendo muchas reticencias a aceptar normalmente y con todo derecho los embarazos en la vida laboral de la mujer (digámoslo claro: las mujeres embarazadas son discriminadas), así como reticencias a aceptar otras palabras y hechos relacionados con la maternidad, como la lactancia. No hemos avanzado tanto...

Foto | Carolyn Tiry en Flickr-CC En Bebés y más | La Barbie embarazada que se censuró por no tener anillo de bodas, Los derechos laborales de las embarazadas, iTunes censura la palabra "mamar"

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