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Un niño de dos años ha sido operado de urgencia por tragarse 23 bolas magnéticas: el peligro real de los juegos de imanes

Un niño de dos años ha sido operado de urgencia por tragarse 23 bolas magnéticas: el peligro real de los juegos de imanes
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Ayer mismo advertíamos de los peligros de los juegos de imanes magnéticos, compartiendo la publicación de la doctora Gabriela Guillén en su cuenta de Twitter.

Explicábamos los riesgos que implican y hoy, por desgracia, tenemos un ejemplo real de sus nefastas consecuencias.

Caiden, un niño de dos años de Nashville, Estados Unidos, se tragó 23 bolas magnéticas y tuvo que ser operado de urgencia para extraerlas.

Mientras se recupera, sus padres quieren advertir a otros padres sobre los efectos de estas 'atractivas' piezas para los pequeños.

Una radiografía le salvó la vida

Caiden Cooke, de dos años de edad sufría congestión, con tos y problemas paar respirar. Preocupados, sus padres lo llevaron a urgencias. Caundo las pruebas de gripe y estreptococos salieron negativas, los médicos le hicieron una radiografía de tórax para descartar la neumonía. La prueba le salvó la vida. Según su padre, Josh Cooke:

"Fue una suerte que le hicieran esa radiografía porque descubrieron algo en su vientre. Vieron lo que parecía un brazalete de cuentas o pequeñas bolas unidas en el estómago y el instestino".

Josh asegura que querían evitar la cirujía pero tuvieron que aceptarla cuando les explicaron que existía la posibilidad de que los imanes produjeran graves lesiones:

"Era urgente sacarlos. Ya se habían unido unos a otros y estaban causando dolor y dañanndo los tejidos".

Parecen caramelos

Imanes

A Caiden le encantan los Sixlets, un caramelo recubierto de chocolate. Así que sin que sus padres se dieran cuenta, Caiden ingirió lo que pemnsaba que eran sus catamelos favoritos durante una visita a la casa de unos familiares las pasadas Navidades.

Según explica el doctor Harold Lovvorn, profesor Asociado de Cirugía Pediátrica en el Hospital Infantil Monroe Carell Jr. de Vanderbilt, estas bolas son muy peligrosas si se tragan, ya que "pueden pasar a través del tracto intestinal de manera independiente y luego juntarse unas a otras atraídas por la fuerza magnética, colocándose en lugares diferentes de los intestinos".

De hecho, al igual que advertía la cirujana del Hospital Vall d'Hebron en las redes sociales, "pueden atrapar el intestino, crear agujeros allí y causar una obstrucción intestinal".

No es el único niño que confunde estas bolas magnéticas de colores con caramelos. En el hospital que han tratado al pequeño aseguran estar notando un aumento de casos similares por ingesta de imanes: tres casos en los últimos 12 días y, prácticamente, uno al mes.

El doctor Lovvorn recomienda que "si se ingieren imanes, hay que buscar atención médica inmediata".

Porque Caiden tuvo suerte, asegura su padre:

"Descubrimos los imanes por casualidad. Si hubiera pasado más tiempo, podría haberse presentado una situación mucho más grave".

Caiden recibió el alta médica tres días después de la cirugía laparoscópica y ahora se recupera en su casa.

Pero la familia ha decidido advertir a otros padres de los peligros de los juegos de imanes magnéticos, para evitar que accidentes como el de su hijo sigan ocurriendo. Su madre Nikki Cooke, explicaba a la cadena de televisión local WSMV-TV:

"Si vas a comprar un juego con piezas magnéticas, asegúrate de poder supervisar su uso, sobre todo si tienes hijos pequeños en casa o existe la posibilidad de que haya niños pequeños cerca. Pueden tragárselas en unos pocos segundos".

Vía y foto | Hospital Infantil Monroe Carell Jr. de Vanderbilt

En Bebés y Más | Imanes y niños: no te la juegues, Peligrosidad de la ingesta accidental de una pila o un imán

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