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Una madre descubre que la encargada de la guardería estuvo amamantando a su bebé en secreto durante meses

Una madre descubre que la encargada de la guardería estuvo amamantando a su bebé en secreto durante meses
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Para muchas madres que trabajan fuera de casa, el cuidado de sus hijos debe ser provisto por una tercera persona y es entonces cuando, en la mayoría de estos casos, se debe tomar una decisión: ¿niñera o guardería? A veces por la cuestión económica y por la seguridad de saber que una estancia infantil tiene sus papeles en regla y cuenta con personal calificado, optamos por esa segunda opción.

No resulta fácil dejar a nuestros hijos en manos ajenas, pero tras pensarlo profundamente les damos un voto de confianza para su cuidado. Con el tiempo las cosas marchan a la perfección y podemos sentirnos tranquilos dejándolos, sabiendo que están en buenas manos.

Esta se había vuelto la rutina de una madre, hasta que un día llegó por sorpresa a la guardería donde dejaba a su hija, una bebé que había adoptado, y descubrió que la encargada del lugar había estado amamantándola en secreto durante meses.

La historia de la madre

A través de un increíble relato anónimo en el sitio web Slate, una madre soltera, quien había adoptado una bebé meses atrás, narra enfurecida lo que ocurrió un día, en el que salió temprano de trabajar y decidió pasar antes de la hora usual por su hija a la guardería donde la cuidaban.

El relato forma parte de una serie de historias anónimas que recibe Daniel Mallory Ortberg para su sección en dicho sitio web, llamada "Dear Prudence" (Querida prudencia) y en donde sus lectoras piden un consejo o solución al problema o situación que ahí comparten.

La madre comienza su historia contando que decidió alimentar a su hija con fórmula debido a que había sido adoptada y ella trabajaba fuera de casa, por lo que no le era posible amamantarla. Como muchas madres, encontró una guardería con la que se sintió satisfecha: era una guardería en casa (con permiso y papeles en orden) que tenía cinco años funcionando como tal y además, la encargada tenía dos hijos pequeños, uno de edad similar a la de su hija, por lo que le dio tranquilidad.

Sin embargo, el primer día tuvieron un momento incómodo, en el que la mujer que estaba encargada de la guardería hizo una mala cara cuando la madre sacó la fórmula y botellas que dejaría para que alimentaran a su hija. "¿Le vas a dar esa porquería?", fue la pregunta que hizo la encargada, pero la madre decidió ignorarla porque pensaba que era un simple comentario y que no pasaría de ahí.

Pasaron dos meses, y la madre salió temprano de trabajar un viernes, por lo que decidió pasar antes de la hora usual a la guardería, y llevarse a su hija con ella a casa. Para los padres que tiene hijos ahí, la guardería tiene una puerta lateral que solo ellos conocen y por la que pueden ingresar sin necesidad de tocar, así que eso hizo ese día.

Cuando entró, una de las asistentes de la guardería la vio y comenzó a conversar con ella, pero la madre cuenta que ya deseaba irse a casa, así que no siguió su conversación y pasó al área donde usualmente iba por su hija. Entonces fue cuando descubrió que estaban amamantando a su hija sin su consentimiento.

"Casi me caigo, ¡la encargada de la guardería estaba AMAMANTANDO A MI BEBÉ!", cuenta la madre, diciendo que entonces se acercó rápidamente a ella, le quitó a su bebé de los brazos y le preguntó a la encargada si había enloquecido. "Ella dijo que estaba salvando a mi bebé de los químicos que yo estaba intentando forzar dentro de su cuerpo, ¡y que debería agradecerle por haberlo hecho todos estos meses!"

La madre decidió no responderle, y procedió a tomar la pañalera y las cosas de su bebé y marcharse rápidamente, pero ahora contaba lo sucedido porque no sabía qué hacer. Por un lado, piensa que lo correcto es denunciarla de inmediato a la compañía con la que trabaja bajo esa modalidad de guardería en casa, pero también considera que debe publicar su historia y los datos de la guardería en redes sociales. Su hermana, por otro lado, le aconseja que escriba a los otros padres para que puedan hacer visitas sorpresa para asegurarse de que no haga lo mismo con sus hijos, pero la madre piensa que es demasiado.

Desde luego la respuesta de Daniel, la persona encargada de dicha columna, fue de sorpresa y le dijo que debía reportarla de inmediato, pues a pesar de que su bebé estaba segura y aparentemente no le había pasado nada, lo que la encargada hizo fue un gran abuso de confianza, violación de sus derechos y algo que definitivamente debe ser reportado o denunciado.

Aunque todos sabemos que la lactancia es lo mejor para el bebé, la decisión de la madre debe ser respetada y valorada, no solo porque su bebé era adoptada y no le había sido posible amamantarla, sino simplemente porque era su decisión.

Además, entran en juego otros factores: ¿y si la bebé tenía alguna alergia? ¿O si la encargada tenía alguna enfermedad? Aunque el riesgo de transmisión es pequeño y son muy pocas las enfermedades que pueden transmitirse a través de la lactancia, no está bien que haya hecho eso y menos a escondidas de la madre.

Finalmente, el objetivo de una guardería es ser un lugar de confianza y tranquilidad en el que los padres se sientan cómodos dejando a sus hijos, y debe ser obligación de los proveedores de ese servicio el respetar las decisiones acerca de la alimentación y cuidado de ellos.

Foto | iStock
Vía | Cafe Mom

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