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"Hugo y la receta mágica": un cuento sobre el acoso escolar en niños pequeños, narrado desde la propia experiencia
Libros infantiles

"Hugo y la receta mágica": un cuento sobre el acoso escolar en niños pequeños, narrado desde la propia experiencia

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Segun las estadísticas, un 17 por ciento de los niños sufre acoso escolar. Aunque se suele dar con mayor incidencia entre los 11 y los 13 años, cada vez es más frecuente encontrar casos de bullying en primeros cursos de Primaria, e incluso en la etapa de Infantil.

Y esto fue lo que le ocurrió a Hugo, que con tan solo tres añitos sufrió el rechazo y la violencia física de un compañero de clase. Su madre, Valle, decidió contar su historia en un emotivo cuento llamado "Hugo y la receta mágica", que no solo es un precioso homenaje a su pequeño valiente, sino una excelente herramienta para ayudar a otras familias que, desgraciadamente, estén pasado por la misma situación.

Hemos hablado con esta madre sobre la dura experiencia vivida, y los valores que ha querido transmitir a través de las páginas del libro.

El acoso escolar de Hugo comenzó a los tres años

Según cifras de la UNESCO, dos de cada 10 escolares en el mundo sufren bullying, una triste realidad que afecta a 246 millones de niños en todo el planeta.

Se suele asociar el acoso escolar a la edad adolescente; no en vano, según recientes estudios entre los 11 y los 13 años es cuando se registra una mayor incidencia. Pero, por desgracia, cada vez comienza a ser más frecuente encontrar casos de bullying entre niños de corta edad.

"El acoso a Hugo ocurrió cuando solo tenía tres años, en primer curso de Infantil. El episodio duró desde los tres hasta los cinco años, y fue muy duro. Tanto, que no se lo deseo ni a mi peor enemigo", recuerda su madre, Valle.

"Durante ese periodo pasamos meses y años horribles, con momentos en los que parecía que todo había pasado, y otros en los que volvíamos a recaer. No fue hasta que Hugo cumplió cinco años cuando comenzó a manejar la situación, y a aprender a decir ¡basta!".

Hugo estaba triste y no quería jugar

Hugo y la receta mágica

A sus tres años Hugo era una niño risueño y feliz, pero con el paso del tiempo su carácter comenzó a cambiar. En el colegio estaba sufriendo acoso por parte de un compañero de clase, que le intimidaba y le daba de lado.

Hugo estaba muy triste, pero a esta edad es difícil expresar con palabras ciertos sentimientos, por lo que no fue fácil para sus padres comprender lo que le estaba ocurriendo.

"Un día empezamos a darnos cuenta de que Hugo se comportaba de forma extraña. Se le veía triste, apagado, decaído, sin ganas de hacer nada...Pero no nos contaba lo que le ocurría. Al principio pensamos que se trataba de algún virus, o alguna enfermerdad que estaba incubando, pero con el paso de los días vimos que no mejoraba".

"Así que decidimos hablar con su profesora, por si ella había detectado algo en el entorno escolar que le estuviera haciendo sentir mal. Y efectivamente, nos comentó que habúa un niño en clase que le chinchaba y le molestaba, pero jamás pensamos que podía ser algo tan serio".

Finalmente, Hugo confesó lo que estaba ocurriendo

Con la información que la maestra les había dado, los padres de Hugo decidieron estar atentos al comportamiento de su hijo y ver si mejoraba con el paso de los días. Y es que inicialmente, Valle pensaba que se trataba de una riña propia de niños pequeños.

Pero lejos de mejorar, Hugo se iba hundiendo cada día más: "estaba cada vez más triste, más apagado e incluso había días en los que no quería ni ir al parque", cuenta Valle.

"Un día se levantó por la mañana y nos confesó, llorando, que había un niño en su clase que le molestaba, le insultaba, prohibía a otros niños jugar con él y que además le pegaba puñetazos en el estómago. Aquel día entendí, por fin, todo lo que le estaba ocurriendo".

Una difícil situación que requirió de la colaboración de todos

Lo primero que hicieron los padres de Hugo al enterarse de lo que estaba ocurriendo fue hablar de nuevo con la profesora, quien fue un apoyo muy importante para él en aquellos terribles momentos.

Rápidamente, el colegio activó el protocolo de acoso escolar y todos se volcaron en ayudar a Hugo. También la familia del niño fue un pilar clave, pues gracias a la educación en valores que dieron a su hijo y a la forma de gestionar lo que estaba ocurriendo, el pequeño logró salir adelante.

"Enseñamos a Hugo a defenderse sin hacer daño, haciéndose respetar y valer pero sin usar la violencia. Finalmente, con cinco años aprendió a decir ¡basta!"

Valle también pidió ayuda a los padres del niño acosador, y aunque inicialmente se mostraron colaboradores, pronto se desentendieron de la situación. Esto nos recuerda, una vez más, lo importante que es que todos rememos en la misma dirección ante este tipo de situaciones, protegiendo a las víctimas y frenando al niño acosador.

"Hugo y la receta mágica", el emotivo cuento que Valle decidió escribir sobre su experiencia

huego y la receta mágica

Cuando la situación estuvo más o menos encauzada, Valle sintió la necesidad de plasmar en un libro lo que había ocurrido, y así fue como nació el cuento de "Hugo y la receta mágica". Su autora nos explica cómo enfocó el libro y el periplo que tuvo que recorrer hasta verlo publicado:

"Adoro la literatura infantil y me gusta recurrir a los cuentos para ayudar a mis hijos en diversas situaciones. Así que, cuando vi que el problema estaba controlado y casi superado, decidí escribir un libro para ayudar a otros peques que estuvieran pasando por lo mismo que habíamos vivido nosotros".

"Un día, viniendo de viaje, me vino la inspiración y escribí el primer borrador de "Hugo y la receta mágica". El proyecto fue cogiendo forma día tras día, y cuando estuvo terminado sentí que debía publicarlo, pues estaba segura de que nuestra historia podría ayudar muchísimo".

La receta mágica de Valle para frenar el acoso escolar

Hugoylarecetamagica

Ante la terrible situación que su hijo estaba viviendo, Valle decidió crear una receta mágica que ayudara a su pequeño a sentirse bien anímicamente, y armarse de valor para aprender a decir "basta".

Esa receta mágica es la que dio título al cuento, y es, simplemente, maravillosa:

"Kilos de paciencia, tres sacos de amor, 100 gramos de comunicación en el colegio, cinco kilos de confianza y 250 gramos para decir ¡Basta! Y el toque final de un poquito más de amor"

A pesar de las dificultades iniciales, el cuento acabó viendo la luz

El cuento estaba listo. A pesar de la dura experiencia vivida, Valle había conseguido narrarla con gran delicadeza y sensibilidad, impregnando en cada página amor a raudales, valor y ternura. Con la ayuda de la ilustradora Mireia Barberá Aranda, "Hugo y la receta mágica" cobró forma.

Pero a pesar de todo el trabajo realizado, el cuento no pudo ver la luz inmediatamente, y Valle aún tuvo que enfrentarse a muchos retos para conseguir editarlo:

"Al principio ninguna editorial quiso acoger el proyecto. Pero no me rendí: quería que el libro viera la luz. Así que comencé a investigar sobre cómo podía autopublicarlo, y paso a paso fui creando todo el libro, el resgitro, el ISBN, la impresión, la distribución y la venta"

"Decidí hacer un crowfounding y animar a la gente a formar parte de aquella aventura. Durante 40 días moví cielo y tierra para dar a conocer el proyecto, y finalmente conseguí el dinero que necesitaba para la impresión de la primera edición, consistente en 1.000 ejemplares"

El cuento ha sido un gran éxito

Libro Acoso Escolar Valle y Hugo leyendo el cuento

Hace poco más de un año que el cuento vio la luz y los 1.000 ejemplares lanzados ya están prácticamente agotados. Un logro titánico, si tenemos en cuenta que Valle lo hizo todo sola, impulsada por el amor a su hijo y la necesidad de ayudar a otras familias.

"Hugo y la receta mágica" ha llegado a México, Colombia, Inglaterra, Alemania, Francia, Italia e incluso Japón. Pero la gran satisfacción para esta madre es saber que su cuento está ayudando a muchos padres:

"Sé que el cuento ha ayudado a muchos niños. Sus papás y mamás me escriben para contarme sus vivencias, y cómo la historia de Hugo les ha ayudado. También han contactado conmigo profesionales como maestros, psicólogos, e incluso policías que dan charlas contra el acoso escolar".

"Después de todo este tiempo, me siento muy orgullosa de haber podido ayudar a mi hijo y a otros muchos niños y niñas que, desgraciadamente, han tenido que vivir episodios de acoso escolar".

Agradecimientos Valle Pérez Pastor

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